El mercado invernal en el mundo del fútbol no acostumbra a dejar grandes movimientos. La confección de plantillas se realiza normalmente en verano y la ventana que se abre en enero sirve, habitualmente, para buscar soluciones a problemas concretos: lesiones, jugadores que no cumplen con las expectativas o demarcaciones que no se pudieron cubrir con garantías al inicio del curso. Pese a ello, se han registrado varios movimientos que tienen como protagonistas a futbolistas nacidos en la comarca que se incorporan a importantes ligas europeas, un hecho insólito.

Aunque la Ribera siempre ha sido cuna de grandes futbolistas: desde el mítico Puchades a David Albelda. Algunos en activo, como David Timor, Juan Bernat o Raúl Albentosa han encontrado acomodo en varios equipos de gran nivel durante los últimos años. No obstante, muy pocas veces se han producido fichajes internacionales, en un mismo periodo, con protagonistas de origen ribereño.

El primero fue Josep Martínez. El joven portero alzireño -cumplirá veintidós años en mayo- ha fichado por el RB Leipzig, aunque permanecerá cedido hasta final de temporada en su actual equipo, la UD Las Palmas. Hasta la pasada semana, el club alemán lideraba la Bundesliga. No obstante, la pugna por el título se antoja disputada con el Bayern, el Dortmund y el Gladbach. Además, ha cuajado una gran fase de grupos en la Champions y se verá las caras con el Tottenham en octavos de final. El club auspiciado por la conocida marca de bebidas energéticas ha apostado, en los últimos años, por jóvenes talentos: Marcel Sabitzer, Timo Werner, Ibrahima Konaté, Dayot Upamecano o, también en este mercado invernal, Dani Olmo, dan buena prueba de ello. Una filosofía que convenció al propio Martínez, que ve en Leipzig el lugar idóneo para continuar su crecimiento y convertirse en uno de los mejores guardametas nacionales. Por el momento, de su edad ya lo es porque ha alcanzado incluso la Selección Española Sub-21.

No menor es el reto que se presenta al almussafense Pablo Marí. Mucho se ha hablado de su historia en el último año y no es para menos. Se formó en las categorías inferiores del Mallorca, desde donde dio el salto al Nàstic. En verano de 2016 lo ficha el Manchester City de Guardiola aunque lo mantuvo cedido en varios equipos. Ni si quiera llegó a poner un pie en Inglaterra. Pasó por el Girona, el NAC Breda y el Deportivo. De su testa salió un remate que pudo darle el ascenso a Primera a los gallegos, pero no fue así.

El pasado verano se incorporó a las filas del Flamengo. En la liga brasileña tuvo la oportunidad de demostrar que es un central de garantías para cualquier equipo que aspire a ganar títulos -fue elegido mejor defensor de la competición-. El de Almussafes es de esos centrales que no acostumbra a realizar grandes despliegues físicos sobre el terreno de juego ya que sabe posicionarse a las mil maravillas y realiza una toma de decisiones impecable. Conquistó el campeonato liguero y, acto seguido, la Copa Libertadores, siendo el primer español en alzar dicho trofeo. Esto último le permitió disputar el Mundial de Clubes, donde tuvo que lidiar con el Liverpool. Los de Merseyside son, en estos momentos, el equipo más en forma del planeta. Su balance en la Premier League habla por sí solo: Veinticuatro victorias, un empate y ninguna derrota. Marí demostró que está capacitado para defender a uno de los tridentes atacantes más peligrosos, el formado por Sadio Mané, Roberto Firmino y Mohamed Salah. Motivos más que suficientes para que un equipo tan necesitado de refuerzos en defensa como el Arsenal se hiciese con sus servicios. Es curioso. Guardiola no lo quiso y el que hasta hace bien poco era su segundo, Mikel Arteta, lo ha incorporado a su plantilla.

De Segunda B a Primera

En las últimas horas del 31 de enero se anunció el fichaje del también almussafense Abel Ruiz por el SC Braga portugués. El más joven de los tres -cumplió veinte años el 28 de enero- buscaba una salida en verano que le permitiera dar un salto a de calidad. No obstante, el Barça no encontró ninguna cesión para él y se quedó en el filial, donde ha anotado tres goles y ha repartido tres asistencias en diecinueve partidos. Ahora da el salto a la liga portuguesa, que si bien es de nivel inferior a las cinco grandes europeas -España, Italia, Inglaterra, Alemania y Francia- es mucho mejor que quedarse en Segunda B, donde su carrera se podría haber estancado. De ese modo, llega a un equipo que en estos momentos es tercero, por detrás de un intratable Benfica y un no menos potente Porto. Si se adapta a su nuevo país, tendrá una magnífica oportunidad de demostrar su enorme talento.