Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un producto que multiplica incluso por 25 su valor en el mercado

La indignación del sector agrícola, que motiva la gran manifestación de hoy, va mucho más allá de una temporada (o varias) con precios irrisorios. Se sienten el último eslabón de una cadena que, precisamente, no existiría sin ellos. El productor se queda las migas mientras otros se comen la barra de pan. Así lo ejemplifica Javier Felip, agricultor de Algemesí: «Hace unos años viajé a Venecia y me acerqué a un mercado. Vi que tenían Clemenrubí, de origen valenciano, a 4 euros el kilo. Cuando yo la cultivaba, a mí me pagaban unos 2 euros la arroba, aproximadamente unos 16 céntimos el kilo. Hasta los cuatro , alguien ha hecho un gran negocio que seguramente le permita estrenar un coche nuevo cada año, pero no hemos sido los productores. Al final, ese campo lo arranqué», lamenta.

Compartir el artículo

stats