Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La molesta charca de todos los años

Alzira emplaza al dueño de una finca inacabada a dar una solución «definitiva» al estancamiento de aguas en el sótano, que generan un foco insalubre

La molesta charca de todos los años

La molesta charca de todos los años

La historia se repite. Las lluvias de la primavera se acumulan en el sótano de un edificio inacabado en el sector Tulell, la principal área de expansión urbana de Alzira cuyo desarrollo se vio frenado por el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, conformando una monumental charca de agua estancada -la superficie del solar es de 25.000 m2- que se acaba convirtiendo en foco insalubre por la proliferación de insectos que provoca las quejas de los vecinos de la calle Joanot Martorell.

El gobierno municipal acaba de emplazar a la empresa titular del inmueble inacabado para que, en el plazo de quince días, proceda a la extracción del agua y a la limpieza y desinfección del solar, a través de una resolución que también insta a la propiedad a adoptar en el plazo de un mes una solución «definitiva» que evite la repetición de este problema. Un informe técnico apunta como una de las alternativas la construcción del forjado superior que cubra los dos niveles que actualmente se encuentran a cielo abierto -lo que conllevaría elevar los pilares- para evitar que el agua de lluvia se acumule en este sótano inacabado o la instalación de un sistema de bombas sumergibles que permitan la extracción. Con todo, la resolución municipal deja la puerta abierta a cualquier otra alternativa técnica que ofrezca el propietario, siempre y cuando evite nuevas acumulaciones de agua.

La concejal de Urbanismo, Sara Garés, recordó ayer que el ayuntamiento ha requerido en otras ocasiones a la empresa para que eliminara el agua estancada, que especialmente con la llegada del calor se convierte en un riesgo sanitario, y que ésta ha asumido los trabajos, si bien destacó que el ayuntamiento exige una solución «definitiva». «No podemos estar siempre con el mismo problema», indicó Garés, mientra recordaba que el solar se encuentra en pleno casco urbano.

La orden de ejecución aprobada por el consistorio estima en cerca de 5.500 euros el coste de la extracción del agua y la desinfección de un solar en el que proliferan los insectos -una situación que se agravará con el verano, auguran los técnicos- y el ayuntamiento se muestra dispuesto a ordenar la ejecución subsidiaria si el propietario no actúa.

Compartir el artículo

stats