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Balance

El 60 % de los residuos que llegan a la planta comarcal ya no se desperdician

El consorcio activa el segundo reactor de la planta de compostaje que permite reducir del 50 al 40 % el rechazo que se deriva al vertedero y mejora la calidad del abono que se genera en Guadassuar

Imagen del segundo reactor de la planta de compostaje que empezó a trabajar la semana pasada. levante-emv

La entrada en funcionamiento del segundo reactor de la planta de compostaje, la segunda instalación de las tres que debe construir el Consorcio Ribera-Valldigna para ser autosuficiente en la gestión de los residuos de su demarcación, ya ha permitido reducir al 40 % el nivel de rechazo que sale del complejo de valorización de Guadassuar con destino a vertedero o, lo que es lo mismo, un 60 % de los residuos que entran en esta moderna instalación ya se reaprovechan.

Este segundo reactor ocupa una nave de 2.400 metros cuadrados y permite mejorar la calidad del compost que se produce en estas instalaciones al ampliar el proceso con una segunda fase de maduración, que complementa el proceso de fermentación que tiene lugar en el primer reactor, «creando un compost de mayor calidad y eliminando impropios, lo que nos permite reducir un 20 % el rechazo que se genera», explicaron fuentes del ente gestor de los residuos.

El Consorcio de Residuos Ribera-Valldigna activó hace poco más de un año el primer reactor de la nueva planta de compostaje, con el que ya mejoró los registros de la anterior instalación, una infraestructura obsoleta con la que el nivel del rechazo era del 58 %, si bien su mal estado provocaba que en algunos momentos se produjeran repuntes significativos. Con el primer reactor el volumen de desperdicio se redujo al 50 % y los nuevos procesos de afino que se pueden realizar en la nueva infraestructura han permitido rebajarlo hasta el 40 %.

La construcción de esta moderna planta de compostaje que transforma la materia orgánica en compost que se vende como abono ya permite la recogida selectiva en origen de la materia organiza a través del contenedor marrón o quinto contenedor, una decisión que corresponde a cada ayuntamiento aunque, de momento, ninguno de los 51 municipios que integran el consorcio lleva a la planta la materia orgánica por separado.

Fuentes del consorcio destacaron que el complejo de valorización de residuos de Guadassuar se convierte con esta nueva infraestructura en una instalación de referencia a nivel europeo «al asegurar el cumplimiento de los ambiciosos objetivos de recuperación de residuos domésticos establecidos por la Unión Europea». El consorcio puede reducir hasta un 35 % el volumen de rechazo a través de la línea de fabricación de combustible alternativo.

Tras la construcción de la planta de tratamiento de Guadassuar, que abrió sus puertas en 2016, y de la planta de compostaje, queda pendiente la construcción del vertedero, que todavía sigue sin emplazamiento definitivo. El complejo de Guadassuar gestiona 135.000 toneladas de residuos domésticos mezclados y da servicio a 325.000 ciudadanos de la Ribera y la Valldigna.

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