30% DTO ANUAL 24,49€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Renovables

Las obras del mayor campo fotovoltaico de la Ribera arrancarán en septiembre

Regantes de Llombai y Catadau reducirán un 50 % la factura eléctrica al utilizar energía renovable para bombear agua a un depósito de acumulación - Agricultura adjudica el proyecto por 600.000 euros

Depósito de acumulación de agua desde el que la comunidad riega por gravedad, que ya ha sido ampliado.

Depósito de acumulación de agua desde el que la comunidad riega por gravedad, que ya ha sido ampliado. vicent m. pastor

La Conselleria de Agricultura ha adjudicado por cerca de 600.000 euros la construcción del que se presume el mayor campo fotovoltaico de la Ribera, un proyecto impulsado por la Comunidad de Regantes La Nevera con el objetivo de abaratar el coste del agua y evitar el abandono de tierras. Esta estación de bombeo alimentada por energía solar permitirá desconectar de la red eléctrica uno de los tres pozos que utiliza esta entidad que suministra agua de riego a unas 500 hectáreas en los términos de Llombai y Catadau, y reducir alrededor de un 50 % la factura eléctrica actual, lo que se traduciría en un ahorro de 50.000 euros anuales.

La declaración del estado de alarma por la expansión del coronavirus demoró la adjudicación una vez se habían analizado las propuestas de las siete empresas que optaban a un proyecto financiado al 70 % por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (Feader) -el 30 % restante lo asumen los regantes-, que finalmente ejecutará la empresa Eiffage Energía. El secretario de la comunidad, Vicent Adam, comentó que la constructora tiene previsto iniciar los trabajos de desbroce en la primera quincena de septiembre. El contrato estipula un plazo de ejecución de trece meses, si bien Adam auguró que éste se puede reducir de forma sustancial «aunque por rápida que vaya la obra, hasta Navidad o enero no estará», apostilló.

Esta instalación de bombeo solar fotovoltaico ocupará una parcela de casi 6.000 metros cuadrados y generará 700.000 kilovatios anuales, que se utilizarán para elevar el agua unos 250 metros hasta el depósito de acumulación, desde el que se riega por gravedad. La comunidad ha tenido que ampliar la capacidad de este depósito para aprovechar al máximo las horas en que la energía solar active la extracción de agua. Adam comentó que cuando se diseñó el proyecto representaba el campo fotovoltaico más grande de la Ribera, pero se mostró prudente: «Las cosas van muy deprisa y no sé si ya habrá otro mayor en estos momentos», dijo.

La Nevera cuenta en la actualidad con tres pozos de captación equipados con sendas electrobombas, que se alimentan de la red eléctrica. El proyecto contempla desconectar uno para pasar a alimentarlo desde la nueva instalación fotovoltaica. El proyecto fue seleccionado por el programa de Desarrollo Rural de la Comunitat Valenciana (2014-2020), que se nutre de fondos europeos.

Mejorar la eficiencia energética

La comunidad que preside Miguel Sanz estima que, en épocas de riego, entre los meses de mayo y septiembre, los caudaldes que se extraigan mediante energía solar se deberán complementar con los de los otros dos pozos que seguirán conectados a la red eléctrica y quedarán subordinados al que ahora pasa a ser el pozo principal, mientras que durante los meses de otoño e invierno, la energía generada en el campo fotovoltaico puede ser suficiente para cubrir las necesidades.

El secretario de la Comunidad de Regantes la Nevera se mostró confiando en que esta instalación que mejorará la eficiencia energética permitirá ahorrar un 50 % del consumo energético actual, una medida que se considera fundamental para rebajar el coste del agua. Vicent Adam señaló como un objetivo de futuro que se pueda tramitar la conexión de este equipo fotovoltaico para vertir excedentes a la red eléctrica. «Cuando se hizo el proyecto, por ley, no era posible, pero ahora sí lo es, aunque como el proyecto está ligado a la anterior legislación, hasta que no entregue la obra, no es conveniente modificar nada», comentó.

La adjudicación por un importe de 596.613 euros, impuestos incluidos, en base a la oferta de la constructora, supone una baja sustancial (30 %) ya que el precio base de licitación era de 875.000 euros.

Compartir el artículo

stats