Es bastante impactante y muy peligroso lo que le ha sucedido a la joven de Algemesí Judiht López, a quien le picó un escorpión chino o dorado de Manchuria (Mesobuthus eupeus) que venía dentro de un bolso. Esta chica ha denunciado a la empresa para que aumenten las medidas de seguridad y no vuelva a suceder lo que le ha ocurrido a ella. Judiht tuvo suerte porque resultó no ser alérgica a la picadura. También tuvo suerte que esta especie de escorpión, que era de toxicidad menor, y le afectó menos. En caso contrario, las consecuencias habrían sido peores.

El veneno de este arácnido (los arácnidos tienen 8 patas; los insectos 6 patas), de esta especie de escorpión, es neurotóxico. La neurotoxina es una clase extensa de sustancias químicas exógenas (que se forman en el exterior de otra). Neurológicamente dañinas, pueden causar efectos adversos en la función tanto del tejido nervioso en desarrollo como en el maduro. Etimológicamente, el término neurotoxina deriva del griego antiguo y significa “toxina”. Las picaduras de los escorpiones, también denominados alacranes, cursan enrojecimiento de la zona afectada, hinchazón y muchísimo dolor. En casos más graves provocan mareos, vómitos y dolor de cabeza. En caso de recibir una picadura, se debe asistir de inmediato a un hospital para recibir atención médica.

Los escorpiones son arácnidos cuya actividad se desarrolla durante la noche. Se alimentan de insectos. Durante el día permanecen ocultos bajo las piedras. En la Península Ibérica tenemos dos especies. Una de ellas es muy similar por el color que presenta. Es el escorpión amarillo o Buthus occitanus, más conocido como alacrán y presente en otros países mediterráneos y por el norte de África. Se le considera de mediana peligrosidad. Su picadura causa fuerte e inmediato dolor. Como síntomas generales pueden darse cefalea, vómitos, fiebre, lipotimias, etc.

La picadura del alacrán no reviste por lo común gravedad, salvo en niños pequeños y ancianos, a menos que provoque una reacción alérgica. El escorpión ibérico común solo es letal en casos muy raros de personas alérgicas o de niños de corta edad. El veneno del escorpión es muy eficaz, ya que basta con la inoculación de una cantidad pequeña para producir la inmovilización de la presa; cuando pican a un ser humano la difusión del veneno es rápida, por tratarse de moléculas de tamaño pequeño.

Los escorpiones han sido objeto de multitud de leyendas, como la de la capacidad que tienen para suicidarse si se sienten rodeados por el fuego. Más plausible sería que al estar rodeados por el fuego, subiese la temperatura de las albúminas de su cuerpo, descoordinando el telson o apéndice caudal, llegando a suicidarse con su propio veneno.

La otra especie ibérica, el escorpión negro europeo o de cola amarilla (Euscorpius flavicaudus) opta por las regiones más húmedas y septentrionales de nuestro país. Se le puede hallar con frecuencia sobre muros y construcciones humanas. Su color es negro, excepto en el telson o último segmento caudal, donde es amarillo. La picadura tiene un carácter muy leve, originando no más que un pequeño y fugaz dolorimiento.