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La falta de espacio fuerza a anular juicios al desbordarse el aforo de la sala de vistas de Alzira

El Colegio de Abogados alerta de que en la estancia solo tienen cabida ocho personas con las medidas de seguridad cuando hay procedimientos en los que intervienen un mayor número

La falta de espacio fuerza a anular juicios  al desbordarse el  aforo de la sala de vistas de Alzira

La falta de espacio fuerza a anular juicios al desbordarse el aforo de la sala de vistas de Alzira

La distancia de seguridad para evitar contagios que impone la actual emergencia sanitaria provocada por la Covid-19 ha agravado las estrecheces por falta de espacio que arrastran de forma crónica los juzgados de Alzira, hasta el punto que las escasas dimensiones de una de las salas de vistas está provocando la suspensión de juicios cuando el número de personas que intervienen entre particulares implicados y profesionales, supera el aforo permitido.

Esta situación, según denuncia el decano del Colegio de Abogados, Agustín Ferrer, se está dando en la sala de vistas que utiliza el juzgado de primera instancia número 1, en el edificio de la calle Ronda de Algemesí. «La sala tiene un aforo de ocho personas y en casos en que hay varias partes personadas con sus respectivos abogados, más el juez, la letrada de la administración de justicia, el fiscal... se supera el aforo y se suspende el juicio hasta que pueda utilizar la sala de vistas de arriba», donde celebran sus juicios los otros dos juzgados de instrucción que hay en el inmueble, indica.

«Es un auténtico caos, estamos hablando de que tenemos salas de vistas que no cumplen con unos aforos mínimos», incide el también presidente del Consejo Valenciano de Colegios de Abogados, mientras señala que no es el único inconveniente que las restricciones que imponen las autoridades sanitarias generan en los juzgados de la capital de la Ribera Alta por la falta de espacio y de previsión: «Tenemos a la gente literalmente en la calle», denuncia Ferrer.

El decano relata que, a diario, las personas que acuden a los juzgados de Alzira para participar en una vista tienen que esperar en la vía pública, en ocasiones durante horas, hasta que pueden acceder debido a la falta de espacio en el interior y la necesidad de mantener las distancias. Ferrer incide en que también se trata de un problema especialmente acuciante en el edificio de la calle Ronda de Algemesí, que acoge los juzgados de instrucción 1, 2 y 3, donde los vestíbulos son «muy pequeños» y no cuentan con salas de espera que puedan evitar esta imagen.

«No sé cómo piensan tener a la gente fuera, en la calle, ahora que llega el otoño y previsiblemente días de lluvias, y también el invierno», insiste, al tiempo que advierte de que en estas condiciones no se cumple un estándar mínimo de calidad.

Por otra parte, Ferrer denuncia que en el caso de las salas de vistas ubicadas en el edificio de la plaza del Sufragio -que acoge los otros cuatro juzgados de instrucción-, la distancia que hay que guardar entre los actores que participan en un juicio está provocando que sienten a los letrados bajo del estrado. «Es intolerable y afecta a la dignidad de la abogacía, se trata de una situación que en ningún caso corresponde a unos juzgados de la Unión Europea», lamenta el decano del colegio de Alzira, quien señala que para evitar la suspensión de juicios se están adoptando medidas «cutres».

Ferrer reivindica la creación de un octavo juzgado de primera instancia e instrucción en Alzira y también apunta como una necesidad acuciante la separación de la jurisdicción civil y penal.

Los juzgados de instrucción de Alzira se encuentran separados en dos edificios y, especialmente en el caso del inmueble de la calle Ronda de Algemesí, arrastran desde hace años graves problemas de espacio.

La solución a muchos de los problemas que arrastran los juzgados de Alzira pasa por la construcción del anhelado Palacio de Justicia que el ayuntamiento y los profesionales del sector vienen reivindicando desde hace más de veinte años y que, tras la cesión de una parcela de 4.800 metros cuadrados, está previsto que se construya en el tramo final de la avenida Luis Suñer, junto a la locomotora. Con todo, aún habrá que esperar.

La consellera de Justicia, Interior y Administraciones Públicas, Gabriela Bravo, aprovechó días atrás una reunión con representantes de la Federación de Obras Públicas de Alicante para exponer el calendario de licitaciones que tiene previsto convocar su departamento en los próximos años, en el que la subasta de las obras de la nueva sede judicial de Alzira aparece señalada para el mes de junio del próximo año, con la previsión de que pueda comenzar la construcción del edificio en el primer semestre de 2022. El coste del futuro Palacio de Justicia de Alzira se ha estimado en 14,3 millones de euros.

La construcción de un inmueble que permita reunir todos los servicios relacionados con la justicia -Alzira ha llegado a contar con tres sedes judiciales diferentes cuando contaba con una sala de lo penal, además de la Fiscalía- es una antigua aspiración que ya en el año 1996 tenía la Administración autonómica sobre la mesa, aunque una vez tras otra se ha ido posponiendo, pese a las repetidas quejas por las carencias que presentan los actuales inmuebles y, en particular, el de la calle Ronda de Algemesí, el más antiguo de los dos.

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