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Las ayudas para frenar la despoblación consiguen llenar la Escoleta de Llaurí

La alcaldesa admite que el centro educativo infantil nunca había estado tan lleno

Las ayudas para frenar la despoblación consiguen llenar la Escoleta de Llaurí

Las medidas acordadas por el ayuntamiento de Llaurí para frenar la preocupante despoblación que sufría comienzan a resultar efectivas. A principios de año, cuando la estadística situaba en este municipio la peor caída de habitantes de la comarca en 2019, las autoridades locales anunciaron una serie de incentivos para atraer jóvenes y, sobre todo, fomentar la natalidad. La apuesta les ha salido bien: las matriculaciones en la Escoleta se han incrementado hasta cubrir todas las plazas. Ni los más viejos del lugar recuerdan ese centro educativo lleno. El avance demográfico también resulta palpable en el mercado inmobiliario con la adquisición de más casas y chalés, y en la solicitud de subvenciones para la adquisición de libros de texto y para el transporte escolar.

Las revisiones del padrón publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) han confirmado durante los últimos años la tendencia demográfica negativa de Antella, Corbera, Gavarda, l’Ènova, Rafelguaraf o Sumacàrcer. Llaurí se presentaba como el caso más significativo. Es una de las poblaciones más envejecidas y carecía de un relevo generacional que garantizara su estabilidad. En el último año contabilizado pasó de tener 1.209 habitantes a 1.170, un recorte del 3,23 %, el más elevado de la comarca.

El ayuntamiento, muy preocupado por la reducción del censo, decidió intervenir. En febrero de 2019, aprobó con los votos del gobierno socialista y los cuatro del PP un presupuesto que incorporaba el denominado «cheque bebé» mediante el que las familias que apostaran por aumentar el número de integrantes podrían recibir mil euros por nacimiento, acogimiento o adopción.

La alcaldesa, Ana González, admitió ayer que la partida económica habilitada para financiar la ayuda a la nataliddad ya se había agotado ante el elevado número de mujeres embarazadas que la han solicitado. «Estamos satisfechos del resultado y no nos importará tramitar una modificación de crédito presupuestario para añadir más dinero», apuntó ayer la presidenta del consistorio.

El catálogo de medidas para frenar la despoblación también incluye becas para que las familias jóvenes se sientan atraídas por el municipio. Las magníficas instalaciones de la escuela infantil y del centro de atención temprana han estado infrautilizadas hasta ahora por falta de demanda. La escuela infantil Cavall Bernat tiene matriculados alumnos de Corbera, Fortaleny o Favara.

El ayuntamiento y las direcciones de la Escoleta y del CEIP Sant Blai coincidieron en plantear la inclusión en el presupuesto de una partida para financiar ayudas al alumnado valoradas 4.500 euros obtenidos del fondo contra la despoblación. El objetivo es subvencionar los gastos de escolarización, la adquisición de libros de texto y el transporte escolar. Otra manera de atraer a la juventud.

Todos esos incentivos económicos, que cuentan con el apoyo financiero de la Generalitat y la Diputació, han permitido variar la tendencia demográfica. El crecimiento de las matriculaciones constata el interés con el que las familias han recibido esas propuestas. La escuela infantil ofrece mejor aspecto que nunca y la llegada de nuevos habitantes se confirma también en la «compra de muchas casas que permanecía cerradas» y con el «llenazo» que ofrece la urbanización Sant Sofí.

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