Maria Dolores Ballesteros tomó el martes posesión de su acta como concejal del Ayuntamiento de l’Alcúdia en una sesión atípica, al contar únicamente con la presencia del alcalde y de la secretaria municipal, mientras que el resto de miembros de la corporación participaba en el pleno de forma telemática y le daba la bienvenida desde una pantalla instalada en la sala. Ballesteros, que concurrió a las elecciones en la candidatura del PSPV, ocupa el escaño que dejó vacante la renuncia de Oreto Trescolí por motivos laborales.

El aumento de casos de coronavirus tanto en l’Alcúdia como en los pueblos del entorno aconsejó que el pleno correspondiente al mes de septiembre se celebrará el pasado martes por medios electrónicos.

El relevo en el equipo de gobierno también ha dado lugar a una redistribución de competencias y el alcalde de l’Alcúdia, Andreu Salom, aprovechó el pleno para dar cuenta de la nueva asignación de delegaciones, así como del nombramiento de tenientes de alcalde y miembros de la junta de gobierno.