«Si no es con más gente es con menos, pero pensamos que es un buen año para empezar». Catorce productores de caqui de Alzira han decidido agruparse bajo el paraguas de AVA para vender la cosecha de forma conjunta a través de un mismo interlocutor, siguiendo el modelo que ya funciona con éxito en Alcàsser.

Las limitaciones que ha impuesto la pandemia desde la declaración del estado de alarma han impedido dar continuidad a las reuniones que arrancaron hace un año para constituir agrupaciones en diferentes municipios que defendieran precios dignos y evitaran abusos, si bien la delegación de Alzira convocó el martes a los agricultores que habían mostrado interés para retomar el contacto.

«No hemos podido hacer lo que habíamos pensado, pero no queríamos dejar en la estacada a la gente que, de alguna manera, tenía interés. El grupo de Alzira está consolidado con 20 o 25 agricultores y si bien es verdad que algunos ya han vendido la fruta, vamos a empezar de forma tímida porque el agricultor tiene ganas», comentó el vicepresidente de AVA, Bernardo Ferrer, mientras señalaba que catorce agricultores están dispuestos a participar en esta experiencia que aglutinará cerca de 200.000 kilos de caqui. El dirigente agrario destacó que incluso algunos de los productores de caqui que ya han vendido la cosecha acudieron a la reunión, por lo que indicó que se trata de arrancar con la perspectiva de poder ir ampliando el grupo. De hecho, invitó a otros agricultores a unirse a través de la delegación de AVA en Alzira.

Ferrer recordó que aunque el modelo prevé que uno o dos representantes negocien en nombre de todos, la decisión última de vender o no en las condiciones que se acuerden es de cada agricultor y no existe ningún contrato de permanencia. «La libertad es total», dijo. El espejo en el que se pretenden mirar estos agriculores es la agrupación de Alcàsser, que reúne a prácticamente todos los productores del municipio.