La expansión del coronavirus ha encendido las alarmas en Llombai y Benifaió donde, a la espera de la reunión que los alcaldesa mantendrán hoy con Salud Pública -en la que cada jueves se ofrece la información más actualizada- ayer ya adelantaron unas cifras preocupantes.

El Ayuntamiento de Llombai notificó la existencia de 35 positivos, ocho más que el sábado, lo que representa una tasa de contagios de casi 1.400 casos por cada 100.000 habitantes -prácticamente triplica el índice que se estableció para confinar grandes ciudades- mientras que las autoridades sanitarias notificaron ayer que en apenas 24 horas se han registado 22 positivos en Benifaió, lo que eleva a 76 los casos activos. La alcaldesa dictó un bando en el que alerta del repunte -los 22 casos se habían producido entre el martes y la mañana de ayer- y decreta la suspensión del mercado ambulante previsto para hoy y de las actividades de ocio o el establecimiento de la cita previa para acceder a las dependencias municipales.

También Carlet alertó de que el incremento de casos alcanza una situación «crítica» con 551 por cada 100.000 habitantes.

Benifaió no será el único municipio valenciano afectado por el coronavirus en el que los comerciantes no monten hoy el mercado semanal. Tampoco podrán hacerlo en Guadassuar, que las últimas semanas centraba toda las miradas por la sucesión de brotes -el jueves pasado alcanzó un registro máximo de 134 positivos-, donde el ayuntamiento ha decidido prorrogar hasta el próximo domingo las medidas extraordinarias que dictó el pasado 13 de octubre para frenar la cadena de contagios y que afectan a la celebración del mercado ambulante, y conllevan también el cierre de parques y edificios públicos. Cabe recordar que en Guadassuar siguen en vigor las medidas excepcionales impuestas por la Generalitat, que limitan al 50 % el aforo en bares y restaurantes, tanto en el interior como en las terrazas, así como en locales comerciales, entre otras.

Albalat y Riola piden a las familias que no se celebre «Halloween»

La tradición anglosajona de celebrar «Halloween» la víspera de Todos los Santos ha ganado gran popularidad en muchas localidades y algunos alcaldes teman que pueda convertirse en un foco de contagios en las actuales circunstancias. Los ayuntamientos de Albalat y Riola han recurrido a las redes sociales para pedir la colaboración de las familias y, en la medida que se pueda, evitar que los niños salgan por las casas a pedir caramelos como ha sucedido en años anteriores. También instan a evitar «reuniones sociales y familiares innecesarias» al ser uno de los principales factores de contagio.

En este caso, recuerdan que Sanitat ha limitado a un máximo de seis personas las reuniones tanto en espacios públicos como privados. Los alcaldes apelan a la responsabilidad y la prudencia «para no poner en riesgo la salud invididual y del resto de vecinos».