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Sueca recupera la memoria de Carmen Piera, la primera oftalmóloga valenciana

Su familia, la escritora Rosa Roig y la artista plástica Manola Roig inician un proyecto para completar la biografía de «la metja dels ulls»

Carmen Piera Cebrià. | LEVANTE-EMV

Carmen Piera Cebrià. | LEVANTE-EMV

Se ganó el sobrenombre de «la metja dels ulls» porque, como otras muchas mujeres, fue pionera y reabrió caminos que la sociedad les cerró durante siglos. Carmen Piera Cebrià, de Sueca, fue la primera oftalmóloga valenciana, pero también la primera mujer de la ciudad en acudir a la universidad y obtener la licenciatura de Medicina. Ahora, su familia, la escritora Rosa Roig Celda y la artista plástica Manola Roig Celda han iniciado un proyecto para rescatar su memoria y editar una biografía.

Carmen Piera nació en noviembre de 1918 en la calle Sagasta (actualmente conocida como Sequial), donde se ubicaba la casa familiar. «Su madre recibió la asistencia de una comadrona. La primera oftalmóloga valenciana vino al mundo, como tantísimas personas, cuidada por manos de mujeres. En el antiguo Egipto ya existían mujeres practicantes de medicina, y después en Grecia y Roma», apostilla Rosa Roig.

Su origen era humilde como el que más. Su padre trabajaba como conserje en el casino carlino de La Lealtad. El nivel de ingresos en su hogar distaba de ser elevado, pero entre todos los miembros de su familia lograron reunir el dinero suficiente para cumplir su sueño de estudiar la carrera de Medicina.

Carmen Piera trabajó en varias localidades valencianas, como Sueca, Alzira, Cullera o Xàtiva. Prestó ayuda en el Hospital de la Sang de Cullera, durante la Guerra Civil. En su localidad natal, y ya durante los años sesenta, mantuvo un dispensario anti tracomatoso. «En el año 1955, las mujeres representaban solo un 1 % del total de médicos de todo el estado. Una de ellas era Carmen Piera, que siguió con la tradición de mujeres valencianas dedicadas a la medicina, cuyo rastro nos lleva ingluso hasta el siglo XIV», apunta Roig, que añade: «En Sueca la recordamos como Doña Carmen, ‘la metja dels ulls’. Era una mujer respetada, carismática y generosa con sus pacientes».

Otras pioneras suecanas

Su historia, no obstante, todavía está por pulir. De ahí que su descendientes busquen, con la colaboración de Rosa y Manola, más detalles sobre su vida. Se ha iniciado, de hecho, un proyecto para recuperar su memoria y buscan contactar con personas que la recuerden para que aporten sus testimonios, así como material gráfico. Para ello han creado el correo electrónico projectecarmenpiera@ gmail.com , en el que esperan recopilar más información sobre la primera oftalmóloga valenciana para dedicarle una biografía.

Roig equipara su relevancia con la de otras mujeres de Sueca que también fueron pioneras, aunque en otros campos. Sería el caso de Elvira Vendrell Navarro, cantante suecana que estudió en el Conservatorio de Valencia, o Virtudes Cuevas Escrivà, maestra, superviviente del campo de concentración de Ravensbruck y una de las figuras más importantes en la lucha antifascista.

Clase masculinaen la que también encontró el amor

Carmen Piera fue, en 1944, la única mujer de su promoción. La orla de la época atestigua una realidad en la que los hombres copaban las plazas que ofertaba la Facultad de Medicina. Curiosamente, uno de ellos fue José Navarro Ferrando, con el que acabaría teniendo dos hijos: Eduardo y Juan. Ambos siguieron los pasos de sus padres. El primero estudió Ginecología y el segundo Oftalmología, como hiciera su madre. Es más, en la actualidad es presidente de la Societat Oftalmològica de la Comunitat Valenciana.

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