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Alberic y Sollana reciben las cien primeras vacunas de la Ribera

Los centros acogen con ilusión una jornada histórica tras meses de esfuerzo y sacrificio

A la izquierda, preparación de las primeras dosis de la vacuna de Pfizer. A la derecha, Pepica Peris (90 años), primera vacunada contra el coronavirus de la comarca. | LEVANTE-EMV

José Miguel Alagarda recibe la dosis en Sollana. | LEVANTE-EMV

Alberic y Sollana reciben las cien primeras vacunas de la Ribera

Pepica Peris ya forma parte de la historia de la comarca. A sus 90 años, esta vecina de la Alberic fue la primera en recibir ayer la vacuna contra el coronavirus. A lo largo de la mañana, se administraron 106 dosis del inyectable elaborado por Pfizer-BioNtech entre residentes y profesionales sociosanitarios de las residencias La Milagrosa de Alberic y Solimar de Sollana. Ha llegado, por fin, el momento más esperado del año. La segunda de la dosis se administrará transcurridos entre 21 y 28 días después de la primera.

Tras enterarse de que iba a ser la primera, Pepica reconoció no haber sentido molestia alguna al ser vacunada. A los pocos segundos de que la aguja saliese de su piel, el personal sociosanitario inició un emotivo aplauso. La ocasión bien lo merecía. Amparo Murillo, que el próximo 6 de enero cumplirá 94 años, fue la segunda en recibir la inyección. Lo hizo sin apenas inmutarse y, acto seguido, recomendó que el resto de la población siga sus pasos: «Cuando nos ponen esta vacuna es porque debe ser buenísima para que no cojamos esta enfermedad tan mala que hay».

Los residentes no fueron los únicos en vacunarse, ya que también recibieron dosis los trabajadores, como María Luisa Rocher, que fue la primera: «Esto era necesario para que adquiramos inmunidad. Es estupendo que se empiece a vacunar en las residencias, porque las personas mayores llevan muchos meses sin poder salir». Por su parte, Paloma Jorques, directora del centro La Milagrosa, no pudo ocultar su alegría al poder disponer ya de las primeras vacunas para sus residentes: «La vacunación es importante para proteger primero a nuestros mayores, que son los más vulnerables, pero también a toda la población. Es un privilegio poder empezar ya las vacunaciones, pero también supone un refuerzo positivo a todo el esfuerzo que se ha realizado para que no tuviéramos ningún contagio. Es el inicio de la esperanza».

La residencia de Alberic no fue la única en recibir las primeras vacunas de la comarca, gestionadas por el Departamento de Salud de la Ribera. También llegaron a la de Sollana. Allí, Vicenta Estada, de 73 años, inició la ronda de inyecciones. Se reconoció nerviosa pero ilusionada antes del pinchazo, que ella mismo solicitó. «No tengo miedo, al contrario», proclamó enérgica. Tras él, se mostraba satisfecha y agradecida: «He venido muy convencida, lo hablé con mis hijos y ellos lo vieron fenomenal. Así que me he vacunado porque ¡estoy hasta el ‘pirri’ del coronavirus!».

José Miguel Alagarda, de 67 años, fue el segundo residente de Solimar en Sollana que recibió la vacuna y lo hizo tarareando, demostrando un enorme júbilo. «Me pongo esta vacuna porque quiero prevenirme de la enfermedad, no me ha hecho nada de daño y se lo recomiendo a todo el mundo», manifestó. La directora de la residencia, Esther Penadés, también se manifestaba exultante tras la histórica primera jornada de vacunación: «Estamos contentos y emocionados, pero también agradecidos al personal del hospital, a nuestro equipo y a las familias, que han hecho un gran esfuerzo en estos meses tan duros».

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