Los ayuntamientos de Cullera y Alberic impusieron ayer nuevas restricciones para tratar de frenar los contagios por coronavirus y decretaron el cierre de parques y jardines, de instalaciones deportivas, de sus respectivas casas de cultura y bibliotecas, y suspendieron todas las actividades culturales programadas, entre otras medidas. No obstante, los dos municipios parten de situaciones distintas ya que mientras Cullera mantiene una tasa moderada de positivos -41 contagios acumulados en los últimos catorce días han situado la tasa en 188,83 casos por cada 100.000 habitantes-, Alberic registró ayer el mayor número de contagios en un día desde que se declaró la pandemia con 16 positivos que han disparado el índice hasta cerca de 500 casos por cada 100.000 habitantes.

«Estamos en una situación delicada, preocupante, y nos sentimos obligados a tomar medidas contundentes, pero sobre todo, a pedir colaboración y prudencia», señaló el alcalde, Toño Carratalá, en un mensaje dirigido a los vecinos y difundido por las redes sociales, en el que anunciaba el cierre de edificios públicos. Carratalá alertó de que la mayoría de los últimos contagios corresponden a gente muy joven y señaló que «no nos podemos permitir una tercera ola».

El Ayuntamiento de Cullera, por su parte, anunció las nuevas restricciones en un intento de continuar con la estrategia de «anticiparse» al avance de la pandemia y «minimizar» los riesgos de contagio. La junta de gobierno aprobó ayer un conjunto de medidas que entraron en vigor a las 22 horas de ayer y se mantendrán hasta el 19 de enero.

Además de la suspensión de actividades culturales, entre ellas los conciertos, y el cierre de instalaciones deportivas salvo para los clubes o atletas federados, también se ha anulado la atención al público en todas las oficinas municipales, que lo harán por teléfono o mediante cita previa; se ha suspendido cualquier visita externa a la residencia municipal de personas mayores, se ha ordenado intensificar las tareas de desinfección de vías y espacios públicos y también se ha recomendado el cese de las actividades asociativas tanto en espacios propios como públicos y reducir al mínimo cualquier actividad que no sea esencial. En última instancia, se aconseja a los ciudadanos se queden en casa.