El alcalde de Alberic, Toño Carratalá deploró ayer «la situación de privilegio» que disfrutan las casas de apuestas y juegos en la Comunitat Valenciana, que pueden mantenerse abiertas más allá del horario establecido por el Estado de Alarma a pesar de que otros locales comerciales y establecimientos hosteleros, especialmente los bares y restaurantes, tienen que cerrar a las 17 horas. Esta doble vara de medir, propiciada por un recurso judicial planteado por la patronal de las casas de apuestas, ha indignado al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alberic, que considera «injusta» esta situación y clama contra ella. Carratalá ha solicitado al Consell y a la Administración del Estado que actúen para resolver una situación que no duda en calificar de «peligrosa».

La conselleria argumentó durante el pasado mes de diciembre que, para la prevención del virus que en el ámbito de la restauración y hostelería, era oportuno que se produjesen restricciones en todo tipo de actividades relacionadas con los juegos de azar, incluidas las máquinas recreativas, las máquinas de apuestas deportivas, los juegos de mesa, los billares, los juegos de dardos y futbolines y similares que se ponen a disposición de los clientes de muchos bares. El objetivo de la regulación de estos juegos era evitar que se produjera una interacción importante entre ciudadanos en estos locales ante la necesidad de garantizar ante todo las distancias de seguridad.

La sección cuarta de la Sala de lo Contencioso Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana accedió a la medida cautelar solicitada por la Asociación de Empresarios de Máquinas Recreativas (Andemar) contra parte de la resolución que desautorizaba los juegos de azar en los bares incluyendo expresamente a «las máquinas recreativas, de azar o de juego con o sin premio, máquinas de apuestas deportivas, juegos de mesa, billares, dardos, futbolines o similares». Según argumentaron los magistrados, las nuevas restricciones carecían de justificación y no estaban basadas en datos sanitarios.

La justicia anuló la propuesta y las casas de apuestas y juegos «se encuentran ahora en un limbo normativo que les permite ser unos auténticos privilegiados, aplicándose entre la ciudadanía una comparativa que es demoledora. Es injusto. Ya de por sí son establecimientos que cargan contra nuestra sociedad, arruinando a familias y perjudicando sobremanera a los jóvenes de Alberic, que ven en el juego un espacio de ocio. Con lo peligroso que eso es», reprocha el alcalde de Alberic.

«La Generalitat ha de reaccionar, los pueblos no podemos»

«Los ayuntamientos no podemos luchar contra las casas de apuestas porque son un negocio millonario que se sitúa en los centros urbanos de nuestros pueblos. Las administraciones superiores deben reaccionar», reclamó el alcalde de Alberic, Toño Carratalá. La llegada de esos locales a algunos municipios de la comarca ha estado rodeada de no poca polémica. En bastantes caos, los repoches procedían del vecindario o las AMPAS y en otros de los propios ayuntamientos locales que no veían con buenos ojos la instalación de estas actividades en las cercanías de centros docentes. La corporación de l’Alcúdia incluso ha prohibido que se sitúen a menos de cien metros de cualquier vivienda. Solo en polígonos.