El concejal de Agricultura de Sueca, José Luis Ribera, ve tras las acusaciones lanzadas contra él por permitir a los cazadores saltarse el toque de queda con un salvoconducto firmado por él mismo, «una campaña de desprestigio contra los cazadores emprendida por Compromís, para quien determinadas tradiciones de la ciudad no tienen cabida».

Ribera niega que incumpliera la ley. «Con mi formación jurídica no se me ocurre firmar un documento sin que previamente esté avalado por el personal técnico que debe hacerlo. Tras estudiar la legislación, se comprobó que existía una excepción a la que se podía recurrir para solucionar el problema. Tras la aprobación de los técnicos y de la Junta de Tiradas, se decidió redactar un certificado personalizado para que el rematante pudiera desplazarse, única y exclusivamente, desde su domicilio a la replaza asignada, no para circular libremente».

Los motivos para recurrir a esta excepción de la normativa, precisa Ribera, son varios: «Evitar tener que devolver el dinero recaudado en la subasta de replazas, con el consiguiente despido de las 25 personas contratadas para la campaña, y desmontar un espacio medioambiental importantísimo para el parque natural, ya que, si no hay tiradas, no tiene sentido tener el coto cerrado. Se tendrían que abrir las barreras, con la consiguiente pérdida también del interés ornitológico por visitar nuestro término, bien para observar aves o fotografiarlas».

El salvoconducto se redactó previamente a la primera tirada, en noviembre «y sólo servía para las ocho tiradas, no para toda la temporada ni para permitir saltarse el confinamiento. Es un documento que hoy en día ya no tiene ningún efecto», replica Ribera, que también lamenta que Compromís «utilice de nuevo al colectivo de cazadores para atacar y que continúe actuando con el fin de dividir a la ciudadanía».

«Su problema es que todos sus augurios sobre sueldos y sillones han resultado un fiasco y aún no han podido asumirlo. Y basa su trabajo de oposición en la destrucción, a través de informaciones sesgadas y con afán de confundir. Si alguien debería irse a casa, deberían ser ellos», zanja.