«Los celadores y administrativos no tenemos la culpa de las agendas llenas ni de no tener más teléfonos para poder ayudaros. Somos el primer contacto que tenéis al entrar en nuestros centros de salud (...) pero no somos la salida a vuestro malhumor ni los culpables de ninguna situación actual. No paguéis con nosotros lo que no es nuestra responsabilidad».

Ernesto Oliver trabaja como celador en el centro de salud de Carcaixent y, al igual que otros compañeros, sufre las iras de usuarios que tienen que realizar sucesivos intentos para contactar con el centro de salud cuando necesitan una cita con el médico de cabecera o realizar cualquier otra gestión. Este profesional alcireño ha recurrido a las redes sociales para ofrecer la perspectiva de los que están al otro lado del teléfono o del mostrador: «Entendemos perfectamente el gran problema que hay, estamos saturados, sí, pero no por no tener ganas de trabajar: estamos saturados porque no tenemos medios para poderos ayudar como queremos», resume.

Este alcireño que con anterioridad había trabajado en el Departamento de Salud del Lluís Alcanyís y en La Fe relata que en base a los comentarios que escucha existe mucha desinformación sobre cómo trabaja el personal de Atención Primaria y, desde el respeto y la humildad, trata de rebatir el mantra con el que se critica a los trabajadores y ofrecer consejos que pueden resultar útiles para los usuarios en la actual coyuntura.

Oliver repasa comentarios como «en el centro de salud no trabajan», «tienen el teléfono descolgado», «llevo 9.531 llamadas y me rechazan las llamadas» o «exijo una visita presencial con el médico»... y expone que muchas de las personas que se dedican a la sanidad lo hacen «por vocación e intentamos siempre atender con la mayor simpatía posible, ya que comprendemos que el que está a la otra parte del teléfono necesita ayuda y estamos para ello». No obstante, incide en que celadores y auxiliares son el primer contacto con los usuarios, y a veces el único al que estos pueden acceder, por lo que señala que no pueden cargar con el enojo de los pacientes por la actual situación. En este sentido, recuerda que los usuarios siempre tienen la opción de elevar cualquier queja o recomendación a través de las hojas habilitadas al efecto. «Soy el primero que desaría saber en qué fallo para no repetirlo. No lo paguéis con nosotros», comenta.

Por otra parte, el celador alcireño recuerda que con un teléfono móvil, y a través de la App GVA Salut, se pueden gestionar todos los SIP de la familia y que, en este caso, la cita que aparece «siempre es la primera que hay disponible con vuestro médico».

«Estamos las 24 horas para todo lo realmente urgente»

Ernesto Oliver defiende que hay un servicio las 24 horas para atender «todo lo verdaderamente urgente» y emplaza a los usuarios a ponerse en la piel de otro enfermo cuando acuden con problemas que no revisten esa necesidad o utilizan esta línea de teléfono para quejarse de que la otra siempre comunica. «¿Me gustaría si tengo un infarto que un médico de urgencias estuviera viéndole a alguien un lunar que tiene varios meses y le duele hoy?», señala a modo de ejemplo. Por otra parte, por lo que respecta a las consultas de médicos de cabecera, señala que sí hay visitas presenciales, aunque primero hay una consulta telefónica en la que el profesional valora si ésta es necesaria.