La Audiencia Provincial de Valencia ha archivado definitivamente la causa por un supuesto delito de prevaricación urbanística contra los exalcaldes de Sueca Joan Baldoví, actual diputado nacional, y Raquel Tamarit, hoy secretaria autonómica de Cultura. La sentencia concluye que el Ayuntamiento de Sueca se ajustó en todo momento a la legalidad y las resoluciones judiciales. Ambos estaban acusados de no haber acatado las órdenes de paralización y demolición de unas obras que fueron declaradas ilegales.

El Juzgado de Instrucción número 2 de Sueca tenía previsto escuchar la declaración de los dos acusados hace un año, pero tras tomar declaración en calidad de investigada a una técnica municipal, el instructor decidió decretar el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones, que ahora confirma la Audiencia.

El titular del juzgado y la Audiencia han considerado que no existe «indicio alguno del delito investigado», ya que la actuación del ayuntamiento en relación a la legalidad de unas obras, «si bien podía haber sido llevada a cabo con mayor celeridad», se ajustó «a la legalidad y las resoluciones judiciales que le afectaban».

El caso tiene su origen en una denuncia presentada en 2007 por unos propietarios de una urbanización ante unas obras anexas sin licencia que incurrían, además, en un exceso de volumetría. La ilegalidad de esas obras fue reconocida por el Ayuntamiento de Sueca, cuyos servicios jurídicos ordenaron su paralización. El caso llegó hasta el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), que dio la razón a los denunciantes, aunque las sucesivas órdenes, primero de paralización de las obras y después de demolición, nunca llegaron a ejecutarse.

El 25 de enero de 2019, el ayuntamiento decretó la caducidad y archivo del expediente, y en febrero abrió uno nuevo para dar cumplimiento a la sentencia del TSJCV, motivo por el cual los denunciantes plantearon una nueva reclamación judicial, que fue sobreseída inicialmente por el juez instructor, pero reabierta a instancias de la Audiencia.

Los magistrados de la sección segunda ordenaron que el citado Juzgado de Instrucción prosiguiese con la investigación y practicase cuantas diligencias considerase oportunas. Por este motivo se citó a Baldoví y Tamarit y a los funcionarios supuestamente implicados. Y ahora se concluye que no existe indicio alguno del delito investigado y se confirma el sobreseimiento de las actuaciones.

«No se ha acreditado que en el expediente existiera una tramitación diferente de otros que pudieran existir en el Ayuntamiento, a la vista de los testimonios y las certificaciones aportadas sobre personal y carga de trabajo en el departamento afectado del Ayuntamiento», expone la Audiencia en su último pronunciamiento. Por ello estima que «existe una patente debilidad indiciaria respecto de la infracción que señala la parte recurrente, que no tiene expectativas de ser enriquecida con la práctica de las diligencias que se solicitan», en referencia a las declaraciones de Baldoví y Tamarit en el juzgado.

«Nunca hicimos nada que nos pudiera avergonzar»

Joan Baldoví se mostró ayer satisfecho del archivo de la causa: «Siempre tuve la conciencia muy tranquila. Hoy más que nunca la Justicia ha dado la razón a aquellos nos teníamos que comer titulares poco agradables cuando nunca hicimos nada que nos pudiera avergonzar». El hoy diputado lamenta la «batalla judicial absurda» y destaca que se demuestre que ambos defendieron «por encima de todo y de todos los intereses de Sueca». Tamarit agradece que en la sentencia se condene a los recurrentes a pagar las costas del juicio por su «temeridad» al incluirla en un proceso judicial pese a no tener ninguna competencia al respecto: «Me alegra que la Audiencia haya sido tan contundente condenando el comportamiento ‘temerario’ de los denunciantes; se ha demostrado que mi implicación en este caso era solo por razones políticas que nada tienen que ver con el supuesto incumplimiento de la legalidad».