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Los huertos solares ocuparán en Llombai cientos de hectáreas

Otro proyecto abarcará 100 ha

Una perspectiva de la subestación eléctrica de Catadau en una imagen de archivo. | V. M. PASTOR

Un inversor proyecta la construcción de una megaplanta solar fotovoltaica de cerca de 400 hectáreas en el término municipal de Llombai. El alcalde de la localidad, José Forés, confirmó ayer que, en base a los últimos contactos mantenidos con representantes de la empresa, el promotor «tiene ganas de hacerla y, además, lo más rápido posible», y señaló que ya ha suscrito compromisos de compra de parcelas que suman más de cien hectáreas en las partidas de la Malà y el Sogrony. No se trata además del único proyecto que busca suelo en Llombai para generar energías renovables ya que, según detalló el alcalde, una segunda empresa también ha negociado la obtención de terrenos en régimen de alquiler para la construcción de una planta fotovoltaica que ocuparía cien hectáreas.

José Forés valoró como «interesantes» estas inversiones y, según dijo, «en la medida que podamos vamos a intentar agilizar los trámites cuando llegue el momento», mientras señalaba que la autorización inicial no depende del ayuntamiento. «Nos gustaría que se hiciera y, además, con la mayor rapidez, porque además de que hablamos de energía limpia, representará ingresos para el municipio y la creación de puestos de trabajo», indicó.

Llombai fue el primer municipios de la Ribera donde, hace justo un año, la irrupción de empresas que buscaban obtener suelo para la instalación de grandes plantas fotovoltaicas sorprendió a los vecinos en plena burbuja del sector de las energías renovables. El Gobierno central ha legislado para evitar a los especuladores en el proceso de obtención de autorizaciones y derechos de conexión a la red. La proximidad a la subestación eléctrica de Catadau y, en algunos casos, las características del suelo, han puesto a los municipios del Marquesat y la Vall dels Alcalans bajo los focos de estas empresas que promueven la construcción de grandes plantas fotovoltaicas y, como ayer adelantó Levante-EMV, el Ayuntamiento de Real ya ha adjudicado el alquiler por 30 años de varias parcelas de propiedad municipal que suman 33 hectáreas a una mercantil que, al parecer, ahora negocia la obtención de nuevos terrenos en el entorno.

Nerviosismo entre los vendedores

En el caso de Llombai, la empresa que proyecta la planta de mayor tamaño -y una potencia de 200 megavatios, comentó Forés- ha tenido que negociar con multitud de particulares y, si bien se ha producido un retraso en el primer pago estipulado, el alcalde señaló que el proyecto «va en serio» y el inversor está muy interesado en materializarlo aunque, advirtió, dadas las dimensiones de la planta, necesariamente deberá acometerse por fases.

«Mucha gente me pregunta por el pago, y hay cierto nerviosismo, pero hemos hablado con los representantes de la empresa y nos traslada que hasta finales de marzo no van poder solicitar las autorizaciones y están esperando. Pero me consta que a partir de abril, que vence la moratoria del Gobierno, empezarán a hacer efectivos los pagos y la idea es que en un año y medio o dos años si todo va bien, la planta empiece a operar», comentó el munícipe.

Forés detalló que los contratos de compra de terrenos contemplan un primer pago del 50 % del importe acordado y si transcurrido año y medio la empresa no liquida la otra mitad, el propietario recupera el terreno y se queda con el dinero adelantado. El alcalde señaló que el sector donde se proyecta esta gran planta es una zona de secano que en su día se transformó y en la que se han abandonado muchos campos por el alto precio del agua de riego de pozo y comentó que, en líneas generales, los propietarios han aceptado de buen grado los acuerdos. José Forés señaló que el segundo proyecto contempla una planta de una potencia de 50 megavatios con una superficie de 100 ha.

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