Gritos, golpes, insultos, amenazas y ruido de cristales rotos. Alaridos y fuertes voces pidiendo que alguien avisara a la policía. Una discusión en una vivienda de okupas de la avenida Josep Pau Margantoni de Alzira se saldó el jueves con un herido por arma blanca y un detenido por un presunto delito de intento de homicidio. Una unidad del SAMU asistió al joven de 24 años de una profunda herida en el abdomen y, tras estabilizarlo, se encargó de evacuarlo al Hospital de la Ribera, donde fue intervenido quirúrgicamente.

La pelea se inició cuando, al parecer, la víctima llegó a la casa que compartía con el presunto agresor e increpó a algunas de las personas que se encontraban en el interior de la vivienda: el varón ahora detenido, de 26 años, y dos mujeres jóvenes. Se inició una fuerte discusión en la que algunas fuentes señalan que la persona que provocó la gresca rompió el cristal de una puerta y cogió un trozo -presentaba también una herida en el codo que no se descarta que se la provocara en esa acción- con el que trató de herir al otro implicado, que recurrió a un arma blanca con la que causó la herida.

Se da la circunstancia de que los vecinos de la Avenida Josep Pau y su entorno han iniciado recientemente una recogida de firmas para mostrar su «hartazgo por los problemas que está ocasionando la vivienda ocupada en el número 22 por la falta de limpieza, la gran plaga de ratas, olores, robos... y la nula acción por parte del ayuntamiento».

«Se veía venir, la policía tiene que venir por la mañana, a mediodía y por la tarde», relató una vecina, mientras advertía de que las discusiones en una casa que incluso carece de ventanas son habituales, aunque hasta ahora no habían llegado a tanto. Los vecinos no dudan en señalar que se trata de okupas al haber podido constatar que la inmobiliaria de un banco tiene la casa a la venta, y comentan que por ésta va pasando gente «y cada día hay más». Fuentes municipales confirmaron que los dos implicados residían en el inmueble.

La víctima da positivo por coronavirus

El incidente movilizó sobre las 21 horas del jueves a patrullas de la Policía Local y del Cuerpo Nacional de Policía. El herido en esta reyerta ha dado positivo por coronavirus, lo que ha obligado a aplicar el protocolo de seguridad a los dos agentes de la Policía Local que le asistieron tras el apuñalamiento hasta que llegaron los servicios médicos. 

Los vecinos se sienten «atemorizados» por la sucesión de robos en comercios

«Estamos atemorizados». Los vecinos denuncian que en este extremo de la avenida Josep Pau, además de la casa en la que se produjo el apuñalamiento, hay otras tres viviendas ocupadas y alertan de la proliferación de robos en establecimientos comerciales y acciones vandálicas de todo tipo, desde la rotura de retrovisores de vehículos a la desaparición del mobiliario que dejan en las terrazas de sus viviendas, a las que los okupas acceden por las azoteas, o incluso de las bombonas de butano que dejan en la calle para que el repartidor las sustituya por otras llenas.

La inseguridad que relatan ha llevado a diferentes comercios a instalar alarmas y cámaras de videovigilancia por temor a estos robos, especialmente en una época en que tienen que tener la puerta abierta para garantizar una ventilación adecuada para prevenir contagios por coronavirus. 

Los residentes no dudan en vincular este tipo de acciones a la presencia de okupas y, de hecho, relatan que en algunas persecuciones la policía ha tenido que acceder a través de viviendas a las terrazas en las que estos se habían escondido.