La Unió de Llauradors denunció ayer que los agricultores de la comarca todavía esperan «algún tipo de solución» por parte de las administraciones, tanto en forma de ayudas como de arreglo de las infraestructuras dañadas por la gota fría que afectó a la zona hace tres meses y medio.

El sindicato agrario manifestó que las estimaciones realizadas en su momento elevaban a más de diez millones los daños producidos tanto en la Ribera Alta como en la Baixa. La zona más afectada comprendía unas 1.100 hectáreas de cultivo de cítricos, caquis y hortalizas y las localidades más damnificadas fueron Almussafes, Alginet, Benifaió, Sollana y Sueca.

La Unió recordó que la gota fría, con precipitaciones acumuladas de hasta 500 litros, originó daños a principios de noviembre en infraestructuras agrarias como caminos, márgenes, invernaderos o sistemas de riego, así como en almacenes agrícolas, entre otros.

Desde esa fecha hasta ahora, según la organización, «poco o nada se ha reparado», como ha comprobado tras recorrer las zonas afectadas, una evaluación que ha permitido determinar que las dificultades para efectuar la actividad agraria normal en el campo prosiguen.

Asimismo, insistó en que tampoco se conoce nada acerca de las medidas urgentes que solicitó a todas las administraciones en aquella fecha y que hacían referencia a la concesión de ayudas o a la condonación de impuestos y bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social.