Singular e innovador, con carácter y un agradable final; envejecido en barricas de roble francés. Complejo, amable en boca, elegante y criado en barrica de roble. Equilibrado, redondo y también criado en barrica de roble. Así son los tres vinos de la Baronía de Turís premiados en el prestigioso certamen Asia Wine Challenge: el Henri Marc 02, galardonado con un oro, y los Barón de Turís Gran Reserva y Reserva, cada uno con una plata.

El resultado es difícilmente mejorable ya que la bodega ribereña, la única valenciana distinguida en el certamen asiático, solo presentó esos tres vinos, que fueron catados por un jurado compuesto por más de cien expertos. «Supone un orgullo y una gran alegría porque estos premios confirman que hacemos las cosas bien, que elaboramos productos de calidad que los expertos reconocen», explicó a Levante-EMV la directora general la Baronía, Ana Calvet.

La lista de premios de sus vinos es cada vez más larga, en lo que es un reconocimiento al trabajo bien hecho. «Durante unos años dejamos de ir a este tipo de concursos, ya que supone un esfuerzo y un gasto de dinero en cada inscripción. Pero llegó un momento en el que nuestros clientes nos preguntaban por qué no recibíamos ya ninguno y vimos que es algo muy valorado», comentó Calvet. Al respecto existen muchas estrategias posibles. Puede existir una bodega de renombre que prefiera no participar en concursos por temor a recibir una mala puntuación. Aunque, en líneas generales, supone un auténtico escaparate que, en una situación como la actual, puede ayudar a impulsar ciertos productos. «En nuestro caso, tanto el Reserva como el Henri Marc poseen ya varios premios y los incluimos habitualmente en certámenes. El Gran Reserva, por su parte, hemos observado que se demanda cada vez menos. No lo solemos llevar a este tipo de concursos y puede ser una buena forma de relanzarlo, ya que la plata conseguida en el Asia Wine Challenge lo refrenda como un excelente producto», añadió la dirigente de la bodega ribereña.

Un siglo de vida

La Baronía de Turís, que el pasado año cumplió un siglo de vida, se ha caracterizado también por una diversificación de sus vinos que tiene como objetivo ampliar su público. «En este sector hay una gran competencia. Cuando una persona va a un supermercado o una tienda especializada dispone de una gran variedad de productos y nosotros estamos orgullosos de poder ofrecer un enorme abanico de vinos, ya sea joven o envejecido, secos, afrutados… De ese modo, todo el mundo puede encontrar uno que sea de su agrado», manifestó Calvet.