El Ayuntamiento de Alzira ha diseñado una intervención provisional para tratar de evitar las inundaciones que provocan en el casco urbano las aguas del Barranc de l’Estrela y el Barranc Fosc que, además de canalizar en la medida de lo posible sus escorrentías hacia el canal de Les Basses, tratan sobre todo de evitar que los arrastres de arena y otros materiales sólidos acaben en el colector municipal.

Las obras que el consistorio prevé realizar en un plazo máximo de dos meses consisten en suprimir la pronunciada rampa que desde el sector Hort de Galvañón baja al Camí de Pescadors y contra la que impactan las aguas que conduce el Barranc de l’Estrela -este camino quedará con un único punto de entrada y salida por la CV-50- y elevar el muro de protección en este lateral del torrente para evitar que el agua entre en el núcleo urbano por la calle Pintor Enric Solves.

Por lo que respecta al Barranc Fosc, que emboca directamente en el alcantarillado municipal y ha sido un foco de problemas en los últimos episodios de lluvias torrenciales, la actuación contempla la instalación de «unas rejas a modo de compuertas que dejen pasar el agua pero no los elementos sólidos» y, también en el tramo que discurre a cielo abierto, provocar un desnivel a modo de sistema de decantación que evite que la arena de los arrastres llegue al colector, según explicó ayer el alcalde de Alzira, Diego Gómez.

«El objetivo es que al colector entre solo agua y la menor cantidad posible y dar ya una respuesta lo antes posible», resumió ayer Gómez, mientras señalaba que los trabajos de limpieza del alcantarillado tras las últimas lluvias demostraron la gran cantidad de sedimentos que se llegan a acumular y taponan parte del mismo, de forma que no puede funcionar a plena capacidad cuando más necesario es. El ayuntamiento prevé invertir 95.000 euros en esta actuación que también contempla un recrecimiento de los muros que delimitan el Camí de Pescadors por detrás de las naves de Ice Cream Factory Comeker con el objetivo de canalizar las escorrentías que confluyen en este punto hacia el extremo de la CV-50 para que desagüen en el canal de Les Basses.

Amenazas

Las aguas desbordadas de estos dos barrancos -en el Camí de Pescadors también confluyen el barranco de Gracia María y el de l’Arena, que agravan la amenaza en caso de fuertes lluvias- han provocado en los últimos años repetidas inundaciones en el entorno del parque de l’Alquenència y el barrio de Venècia. El Barranc Fosc traza un recorrido corto ya que recoge las aguas que bajan desde la urbanización del Racó, a las que se suman las aguas que bajan del Respirall por el Barranc de l’Estrela.

El concejal de Servicios Públicos, Fernando Pascual, detalló ayer que la empresa Aguas de Valencia ejecutará la obra con cargo a la bolsa de ahorro energético, por lo que no tendrá ningún coste para los alcireños. «Estas mejoras conseguirán minimizar el riesgo de desbordamiento del Barranc Fosc», indicó, mientras señalaba que el plazo de ejcución de ha estipulado en un par de meses.

A la espera del completar el canal interceptor y del tanque de tormentas

El Ayuntamiento de Alzira concibe esta actuación como una solución provisional a la espera de la construcción de la segunda fase del canal interceptor de Les Basses, que debe recoger en altura las aguas de todos los torrentes de la cuenca este y enlazar con el tramo ya construido. El alcalde reconoció que la conselleria se ha mostrado partidaria de que este proyecto incorpore zonas de sacrificio o tanques de tormenta para acumular escorrentías en los momentos que no se pueda desaguar. Diego Gómez indicó que el gobierno local no quiere que esta actuación demore la segunda fase del canal por lo que, si finalmente se considera, se contemplaría como una tercera fase.