30% DTO ANUAL 24,49€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Alzira busca ayuda ajena al Consell para combatir las inundaciones

El ayuntamiento negocia un acuerdo con Aguas de Valencia para construir la segunda fase del Canal de Les Basses como alternativa a la demora de la subvenciones para ejecutar la obra

Zona de confluencia de los barrancos de la cuenca este que interceptará el canal. | VICENT M. PASTOR

Zona de confluencia de los barrancos de la cuenca este que interceptará el canal. | VICENT M. PASTOR

El Ayuntamiento de Alzira aprobó en el último pleno del anterior mandato el proyecto de la segunda fase del canal interceptor de Les Basses en un intento de dar continuidad a una infraestructura concebida para evitar las inundaciones que, cada vez con más frecuencia, provocan los barrancos de la cuenca este en el núcleo urbano aunque, cumplidos casi dos años, los esfuerzos realizados en busca de financiación para ejecutar una obra estimada en cerca de 1,6 millones -expropiaciones de suelo incluidas- no se han concretado.

El gobierno municipal explora en estos momentos con Aguas de Valencia una vía alternativa que permitiría acometer las obras de una forma más rápida, sin depender de la llegada de subvenciones de la Generalitat, que a través de la dirección general del Agua costeó la primera fase; el Gobierno central o la Unión Europea, y que no obligarían al ayuntamiento a desembolsar directamente el dinero ya que, según explicó ayer el alcalde, Diego Gómez, las obras se financiarían a través de la tarifa transitoria de inversiones, un fondo que genera la empresa que gestiona el agua potable con aportaciones que los usuarios ya abonan en la factura para invertir en obras de mejora en la red, y a través del canon variable, una aportación que anualmente realiza la empresa concesionaria al ayuntamiento por utilizar las redes de propiedad municipal y que, en base al contrato de adjudicación, se estableció en un 5 % de la facturación.

«Estamos cerrando el estudio de viabilidad económica para que Aguas de Valencia se pueda hacer cargo de la obra», explicó ayer el alcalde, mientras apuntaba que se estima que en un plazo de «cuatro o cinco años» se podría compensar de este modo el importe de la inversión.

El ayuntamiento acaba de completar la tramitación administrativa del proyecto tras resolver las alegaciones recibidas y trata de cerrar un acuerdo de financiación para poder impulsar las expropiaciones «lo antes posible». Gómez estimó entre seis y ocho meses el plazo de ejecución de la obra.

El proyecto diseña un canal interceptor de unos 800 metros de longitud que discurriría en paralelo al Camí dels Pescadors, cortando en perpendicular los barrancos de Les Estreles, Fosc, Gràcia Maria y el Camí de l’Arena para conducir sus aguas hacia la primera fase del Canal de les Basses, que arranca junto a la rotonda de la CV-50 y desemboca en el barranco de la Casella. El ayuntamiento, que incluso había barajado la posibilidad de recurrir a un préstamo para evitar que se demore esta actuación a la espera de conseguir subvenciones, considera que la ejecución a través de la empresa concesionaria «es la opción más ágil». «Administrativamente se puede hacer porque así se evita que la entrada de agua en el alcantarillado», indicó el alcalde, mientra señalaba que Aguas de Valencia y el departamento de Intervención estudian esta alternativa.

La construcción de la segunda fase del Canal de Les Basses no será la última infraestructura que se diseñe para evitar las inundaciones que los barrancos de la cuenca este provocan en el entorno del parque de l’Alquenència, el barrio de Venècia y, aunque en los últimos episodios se ha salvado, el barrio de Les Basses.

El ayuntamiento también tiene sobre la mesa la propuesta de Aguas de Valencia de construir un gran depósito o tanque de tormentas capaz de almacenar 40.000 metros cúbicos para evitar que estas escorrentías lleguen al casco urbano en el caso de que una crecida del barranco de la Casella impida que el canal desagüe.

Se trata de una infraestructura complementaria aunque «absolutamente necesaria» en base a la propuesta de la empresa, que el ayuntamiento concibe como una tercera fase, según explicó ayer el alcalde de Alzira, que admite que la dirección general del Agua ve con buenos ojos esta actuación, si bien se desliga del proyecto del canal interceptor para evitar que se demore la segunda fase.

Sí arrancarán de forma inmediata -previsiblemente mañana- la intervención provisional diseñada para evitar que estos barrancos colapsen el alcantarillado municipal y, al mismo tiempo, las inundaciones en este extremo de la ciudad. La actuación contempla una serie de obras para reducir al mínimo la entrada de caudales del Barranc de Estreles y el Barranc Fosc en el colector pero, sobre todo, de barro y de arrastres sólidos.

Un tanque de tormentas complementario, pero necesario

Compartir el artículo

stats