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17 planes contra incendios en ocho meses tras nueve años sin ninguno

El Consell homologa seis en lo que va de año

Descarga de los medios aéreos en un incendio declarado en Rafelguaraf en el verano de 2019. | V. M. PASTOR

Descarga de los medios aéreos en un incendio declarado en Rafelguaraf en el verano de 2019. | V. M. PASTOR

Los requerimientos remitidos por la Fiscalía de Medio Ambiente recordando a los municipios con suelo forestal la obligación de elaborar planes de prevención de incendios, vigente como poco desde el verano de 2005, y las subvenciones convocadas por la Conselleria de Medio Ambiente para inyectar recursos a los ayuntamientos con este fin, han acelerado la redacción de estos documentos hasta el punto de que en los últimos ocho meses se han homologado prácticamente el 90 % de los planes de prevención aprobados por la conselleria en pueblos la Ribera, si bien más de la mitad de los municipios que tienen la obligación todavía carecen de esta herramienta de protección.

Sólo en lo que va de año la Generalitat ha validado seis planes de prevención de incendios en la comarca, los de Gavarda, Sellent, Montserrat, Algemesí, Senyera y Sumacàrcer, que se suman a los once homologados en el segundo semestre de 2020 (Alfarp, L’Alcúdia, Alberic, Antella, Benifaió, Benimodo, Cullera, Guadassuar, Llombai, Manuel y Montroy). No obstante, solo un 40 % de los municipios de la Ribera que, en base a las características de sus términos municipales, deberían disponer de esta documento cuentan con un plan local de prevención de incendios forestales homologado.

Sant Joanet es el único pueblo de la comarca exento de esta obligación mientras que los otros 46 municipios que conforman la comarca deberían haber elaborado sus respectivos planes. No obstante, en base a la información que ofrece la Conselleria de Desarrollo Rural y Emergencia Climática, sólo 19 localidades tienen aprobado este documento que determinas las actuaciones que se deben realizar para reducir al mínimo el riesgo de sufrir un incendio forestal, minimizar los tiempos de reacción en caso de que se produzca y, en última instancia, reducir su peligrosidad.

Los ayuntamientos de Alzira y La Pobla Llarga fueron los primeros en cumplir con este mandato legal y, de hecho, el plan vigente en la capital de La Ribera Alta desde 2010 se encuentra ya en revisión. La Generalitat validaba un año después el plan de prevención de La Pobla, lo que daba paso a un largo parón hasta que la Fiscalía de Medio Ambiente primero y la dirección general de Prevención de Incendios Forestales alertaron de las consecuencias de incumplir la normativa.

La aprobación de los planes de l’Alcúdia y Alfarp en julio de 2020 cerraba un período de ocho años y ocho meses sin que ningún ayuntamiento cumpliera con una obligación ya contemplada en la Ley Forestal de la Comunitat Valenciana de 1993 que se concreta en julio de 2005 con la declaración de los terreno forestales zona de alto riesgo de incendio, una figura que obliga a los ayuntamientos a redactar planes locales de prevención en sus respectivos términos municipales.

El plan de prevención de incendios de Sumacàrcer es el último homologado en la Ribera el pasado 15 de marzo. El alcalde, David Pons, reconoció ayer que el proceso de elaboración de este documento ha sido «largo» ya que arranca de la legislatura anterior y, aunque admite que el requerimiento de la Fiscalía de Medio Ambiente marcó un punto de inflexión, señala que el incendio originado en 2016 en Bolbaite y que se extendió por la sierra provocó una mayor concienciación.

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