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La lucha biológica logra reducir un 80 % el mosquito tigre en Polinyà

Mejoran los resultados al disminuir la población, sobre todo de las hembras que pican

Un operario de Tragsa en una suelta de mosquitos estériles en un parque de Polinyà, en una imagen de archivo. | V. M. PASTOR

Un operario de Tragsa en una suelta de mosquitos estériles en un parque de Polinyà, en una imagen de archivo. | V. M. PASTOR

La suelta de alrededor de 7,5 millones de machos estériles en Polinyà de Xúquer en los últimos dos años en la experiencia piloto impulsada por la Conselleria de Agricultura para combatir el mosquito tigre arroja resultados más que esperanzadores. Los técnicos han constatado una reducción del nivel de puesta de huevos (un indicativo del tamaño poblacional) de más del 70 % en Polinyà frente a los datos que se recogen en Albalat, el municipio de similares características que se utiliza como espejo para realizar la comparación -un 71,5 % en el año 2019 y un 73,2 % en 2020-, mientras que la reducción de hembras, que son las que provocan la molesta picadura, se sitúa casi en el 80 %, según el balance definitivo de la última campaña. La conselleria, que ha decidido prorrogar dos años más esta experiencia que también aplica en las localidades de Vilavella y Betxí (Castellón), baraja la posibilidad de ampliar el proyecto a un tercer municipio de la Ribera que permita recabar nuevos datos para comprobar su efectividad. De momento, se acaba de iniciar una nueva campaña de sueltas, que se desarrollará hasta el mes de noviembre.

La consellera valora el éxito

La Técnica del Insecto Estéril (TIE) es un método de lucha biológica que consiste en soltar miles de machos esterilizados -los mosquitos macho no pican a las personas- para que se apareen con las hembras silvestres de forma que los huevos que éstas pongan no se conviertan en nuevas larvas y, de este modo, reducir la plaga.

El Grupo Tragsa, encargado de proyecto desde que arrancó hace ya cuatro años, eligió las localidades de Polinyà y Albalat, la primera como área de liberación y la segunda como punto de control para comparar los niveles poblacionales. Los resultados han ido mejorando año tras año. La conselleria trasladó con posterioridad la experiencia a Vilavella-Betxí, donde los resultados objetivos en su primer ciclo bianual son más modestos ya que la reducción del nivel de puesta de huevos alcanzó en 2019 el 41,1 %, si bien en 2020 bajó hasta el 33 %.

La consellera de Agricultura, Desarrollo Rural y Transición Ecológica, Mireia Mollà, ha valorado el «éxito» que representan estos resultados que, en el caso de la Ribera, «reducen los niveles de plaga por encima del 70 % en Polinyà».

Mollà destacó la apuesta de la conselleria por explotar alternativas de control de plagas «desde la innovación y la ciencia aplicadas», una estrategia basada en el control biológico que está demostrando buenos resultados en los ensayos, que puede ser exportado a otros territorios y que garantiza la eficacia también en el medio y largo plazo, explicó la titular de Agricultura.

Tres liberaciones a la semana con picos de hasta 4.200 machos por hectárea

Los proyectos piloto de control integrado de poblaciones de mosquito tigre basados en la Técnica del Insecto Estéril (TIE) cuentan con 80 puntos de liberación, 45 en Polinyà y 35 en Vilavella, lo que representa uno por hectárea. La conselleria destaca como un hito la producción en laboratorio y liberación de más de 13 millones de machos estériles en estos dos años lo que, proporcionalmente, representa una suelta en Polinyà de cerca de 7,5 millones en este período.

La nueva campaña de sueltas acaba de arrancar -se desarrolla entre marzo y noviembre- con las mismas dosis que el año anterior, en que se incrementaron de forma sustancial. De hecho, se pasó de 1.724 machos estériles por hectárea y semana en 2019 a más de 2.500 en 2020, llegando a picos máximos de 4.200 machos/ha y semana. Se realizan tres liberaciones por semana y un seguimiento tanto en los pueblos piloto como en los de control. Por otra parte, los técnicos también realizan un seguimiento de la invasión externa con la instalación de trampas en la periferia de los municipios piloto con biocida de control biológico de vectores, a base de «Bacillus thuringiensis».

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