Este mes de abril concluirá la obra emprendida en la piscina cubierta de Almussafes, una intervención que constituye la última fase de la reforma integral a la que se han sometido las piscinas municipales de la población y en la que el ayuntamiento ha invertido más de un millón de euros. De ese modo, ya podría abrir sus puertas al público de cara al inicio de la temporada de verano.

La próxima semana se instalará la cubierta, que ha sido sometida a un intenso trabajo de restauración tras más de veinte años en funcionamiento. De esta forma, se procederá al último de los pasos previstos en el proyecto, en el que también se ha incluido la renovación completa del vaso existente. En esta quinta y última fase de reforma del recinto el ayuntamiento ha invertido 504.252 euros.

Los trabajos han consistido, entre otras mejoras, en el picado y la sustitución completa del vaso existente, que ha perdido profundidad, mediante la ejecución de un muro de hormigón gunitado paralelo al límite actual de la piscina, para lo que se ha utilizado el espacio entre los dos perímetros con la finalidad de alojar la instalación de impulsión y retorno del agua, que se renueva en su totalidad mejorando el sistema existente.