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La "reganyà" alzireña ya compite en ventas con la Mona de Pascua

El dulce típico local ha pasado del ostracismo a convertirse en un producto de elevada demanda cuando se acerca la Semana Santa - Ya tiene presencia en los mostradores de los hornos todo el año

Mona de Pascua

Mona de Pascua

La Mona de Pascua es el dulce más representativo en esta época del año. En Alberic es la reina, pero en Alzira tiene una dura competencia con la «reganyà», muy similar aunque la receta incluye calabaza. Tras años en el ostracismo, se ha consolidado como uno de los productos más cotizados de los hornos cuando se acerca la Semana Santa.

Pero no siempre fue así. «Era un dulce que antes solo hacíamos cuando se acercaba la Pascua y, poco a poco, ha ganado presencia en los hornos durante todo el año», explicó ayer a Levante-EMV Rafa Gadea, presidente del Gremi de Forners de Alzira. No gozaba, por tanto, de la misma popularidad que en este momento y, además, su consumo se limitaba a una época muy concreta del año. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, su producción se ha disparado de forma espectacular gracias a las numerosas campañas de promoción realizadas por el ayuntamiento y, obviamente, al esfuerzo de un sector que se ha implicado activamente en su recuperación.

De ese modo, se ha consolidado su presencia en los mostradores de los hornos alzireños, donde se ofrece durante todo el año. Ya no es, por tanto, un producto estacional aunque todavía depende bastante de una época concreta. «Es cierto que las Pascuas son la época más fuerte. La gente se anima bastante ante los periodos festivos y gasta más, por lo que es cuando realizamos más ventas. Pero prácticamente todos los compañeros la venden durante el resto de meses. Yo la horneo todos los días, otros la reservan de cara al fin de semana», detalló Gadea.

En los últimos años, la producción y las ventas se han estabilizado. El pasado, marcado por la irrupción de la pandemia, no fue malo, ni mucho menos. «Se formaron algunas colas. La gente estaba en casa, no se iba a sus chalés o apartamentos como suele hacer habitualmente, y consumía ‘reganyà’ en sus casas. Este año, cuando las familias ya han hecho unos planes distintos, sí se ha notado más que en los días festivos de Semana Santa ya no estaban en el pueblo, pero quien la quería se la llevaba antes, así que estaremos en cifras similares a las del año pasado. La ‘reganyà’ se consume casi tanto como la Mona de Pascua y en algunos hornos, incluso más», comentó al respecto Gadea.

Sin concurso

La promoción institucional ha sido clave para relanzar la «reganyà» y es, precisamente, el único pero que se le puede poner a este año, ya que la pandemia ha reducido a una mínima expresión los actos festivos y/o culturales. «Se nota bastante no contar con una agenda como la que teníamos normalmente. El ayuntamiento compraba ‘reganyaes’ y las ofrecía en eventos de todo tipo para ayudarnos a potenciar su imagen. También teníamos algunas actividades en los colegios, para enseñarles a los niños el dulce típico de Alzira y era algo muy positivo. Tampoco hemos tenido el concurso que se inició hace unos años, que también ayuda. Recuerdo que cuando quedé segundo, noté un cierto incremento en las ventas. Esperemos que todo eso vuelva pronto», concluyó.

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