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El rastro destructor de los okupas

La policía llegó a practicar detenciones en una vivienda de la que se llevaban los muebles

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Estado en el que han quedado chalets 'okupados' en una urbanización de Alberic P. F

El problema de la entrada de okupas en una vivienda no finaliza normalmente con el desalojo y recuperación del inmueble por el propietario. Éste, en ocasiones, tiene que hacer frente a una auténtica reconstrucción de su casa. La mitad de los chalés que han sido ocupados en la urbanización Monte Júcar de Alberic durante el último año han sufrido graves destrozos, según fuentes de la asociación de vecinos, que computa hasta ocho viviendas invadidas por extraños desde la declaración del estado de alarma hace poco más de un año, si bien la presión de las fuerzas de seguridad consiguió desalojar la mayor parte y frenar este proceso de forma que, en estos momentos, únicamente una, propiedad de una entidad bancaria, permanece ocupada.

En unos casos, los propios okupas desvalijan poco a poco la vivienda arrancando todo aquello que pueden vender, aunque sea como chatarra, mientras que, en otros, los daños los ocasionan en el último momento cuando, forzados a marcharse, descargan su ira destrozando baños, cocinas o muebles que no se pueden llevar. También hay quien los desmonta con la intención de cargarlos. Las mismas fuentes detallan que la Policía Local de Alberic llegó a practicar detenciones al comprobar que los okupas que abandonaban uno de los chalés habían desmontado los muebles modulares para vaciar una casa que se encontraba en perfectas condiciones para entrar a vivir.

Las quejas de los vecinos por la ocupación de cinco chalés durante el confinamiento puso bajo los focos la urbanización Monte Júcar de Alberic, una zona residencial con cerca de 200 viviendas junto a la autovía A-7 en la que muchas familias pasan todo el año.

Conexión ilegal a la red de agua para llenar la piscina

Los okupas no solo se instalan en una vivienda sin permiso de los propietarios sino que, además, habitualmente realizan conexiones fraudulentas a la red eléctrica e incluso a la de agua para tener servicio y, en el caso de un chalé de Monte Júcar, incluso para llenar la piscina, como ya informó Levante-EMV recogiendo quejas de los vecinos y del propio pozo que suministra agua. Por otra parte, en esta misma urbanización de Alberic algunos residentes acumularon escombros a la puerta de un chalé ocupado para dificultar el tránsito de los moradores y que pudieran vaciar la vivienda, según fuentes de la asociación de vecinos.

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