Una historia digna de Berlanga. Varias patrullas de la Guardia Civil fueron movilizadas ayer hasta el ayuntamiento de Alginet al ser avisadas de la presencia de varios encapuchados con metralletas. También se dio aviso a la policía local. Sin embargo, todo fue un error. Se trataba de la grabación de una serie realizada por un cineasta local y, al parecer, todo fue una confusión.

El suceso causó una hilarante concatenación de situaciones a cada cual más extravagante. Los agentes llegaron a pensar en utilizar las pistolas, cercaron un perímetro y esperaron en la entrada del consistorio como si fuera un atraco al principio. Hasta cinco patrullas se trasladaron hasta la puerta del edificio. En realidad se estaba grabando una serie titulada "Powerboys", que se prevé estrenar en un año. Los actores portaban armas de plástico y el responsable del rodaje sí había pedido permiso a las autoridades.