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El precio del caqui se reequilibra al alza tras un año bajo mínimos

La cooperativa de Carlet cierra la campaña con una liquidación media de 26 céntimos por kilo y duplica con casi nueve millones los cuatro que repartió entre los socios en la temporada anterior

Confección del caqui en la cooperativa de Carlet en una imagen de archivo. | V. M. PASTOR

Confección del caqui en la cooperativa de Carlet en una imagen de archivo. | V. M. PASTOR

La Cooperativa Sant Bernat de Carlet ha cerrado la última campaña del caqui con una liquidación media de 26 céntimos por kilo, descontados ya todos los gastos, lo que prácticamente duplica las resultados del año anterior, si bien la importante merma de kilos provocada por una climatología adversa y las plagas lastra la rentabilidad de muchas parcelas.

El presidente de la entidad, Álvaro Nogués, detalló que la cooperativa ha pagado este año casi nueve millones de euros a los socios en concepto de liquidaciones por los cuatro millones repartidos la pasada campaña en lo que supuso una temporada nefasta para el caqui; valoró como «razonables» los importes liquidados y no dudó en señalar que aquellos agricultores que «hacen los deberes» y producen calidad han tenido buenos resultados.

Demasiado destrío

«El tema de la calidad es importantísimo porque los aprovechamientos son cada vez más bajos, hay demasiado destrío y eso nos eleva los costes», indicó Nogués, mientras explicaba que, a la hora de liquidar la fruta, la cooperativa establece un ranking en el que divide las 3.000 parcelas de caqui que tiene asociadas en diez grupos de 300 de forma que los agricultores saben en qué posición se encuentran en base a la calidad de la fruta que aportan.

En esta línea, el presidente de la cooperativa de Carlet detalló que las liquidaciones de 500 parcelas se sitúan por encima o en torno a 30 céntimos por kilo, «lo que representa una buena liquidación», apostilló, si bien señaló que también se ha pagado la fruta de otras por debajo de los 20 céntimos. En este sentido, explicó que se ha realizado un seguimiento de las parcelas con bajos rendimientos de producción o calidad y se ha hablado con los propietarios de alrededor de 300 campos para explicarles que «si no se hacen los deberes» el caqui «no es viable ni para ellos ni para nadie».

La producción de caqui de la Cooperativa Sant Bernat de Carlet se aproximó en la pasada campaña a los 40 millones de kilos después de que el acuerdo alcanzado con la cooperativa de Guadassuar para constituir Ribercamp permitiera disponer de nuevas líneas de producción y dar entrada a parcelas de socios de ambas entidades que hasta ahora no se podían asumir, a la espera de que el próximo año se avance en esta experiencia y ambas entidades empiecen a trabajar de forma conjunta.

«Teníamos muy limitada la capacidad operativa con la infraestructura que teníamos y la inversión realizada en Guadassuar nos ha permitido ampliar el volumen de cosecha. Ha faltado muy poco para llegar a los 40 millones de kilos frente a los 37 de la campaña anterior», incidió Álvaro Nogués, mientras advertía de que si no hubiera sido por el efecto de las plagas de negrilla y cotonet -que han arruinado campos enteros- y de la climatología adversa de la pasada primavera, la producción de la cooperativa podría haber alcanzado este año entre 50 y 52 millones de kilos. Carlet es junto a l’Alcúdia una de las principales productoras de caqui.

Un precedente nefasto

El dirigente agrícola recordó que el año pasado, en una campaña para olvidar, la liquidación media a los socios se situó entre 13 y 14 céntimos por kilo, mientras que las más altas llegaron a los 16 céntimos de euro, si bien por debajo también hubo liquidaciones de apenas 8 céntimos por kilo. Se trata de precios que no cubren los costes de producción.

Los resultados se han mejorado notablemente este año con una liquidación media de 26 céntimos por kilo, lo que sitúa a la Cooperativa Sant Bernat entre las que presentan unas mejores liquidaciones. Con todo, la enorme merma de fruta que ha condicionado la última campaña ha impedido que muchos agricultores hayan podido rentabilizar como esperaban esta mejora de los precios.

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