Desempeñan un papel imprescindible para que impere un correcto equilibrio ecológico en el planeta Tierra. Su extinción sería un golpe de consecuencias fatales para la vida humana. Según Greenpeace, tres cuartas partes de la comida que consumimos depende de la polinización, así como la preservación de la mayoría de las plantas que pueblan nuestros paisajes. Además, son productoras de alimentos tan beneficiosos como la miel y la jalea real. Las abejas son esenciales para nuestra existencia y la primavera es su estación favorita.

Así lo confirmó a Levante-EMV Enric Simón, veterinario responsable de agrupación de defensa sanitaria apiADS, con sede en Montroi. El experto explicó que «el mes de abril es el mes de las abejas. Los nuevos enjambres se multiplican, sobretodo, en primaveras lluviosas». Pondré un símil: «Es como si estuviéramos muchas personas recluidas en un mismo punto. Nos encontramos con una población excesiva y de repente sale el sol, lo que haríamos sería abandonar el lugar», apuntó Simón.

A su vez, definió a la alternancia meteorológica -días con mal y buen tiempo- como la dinámica perfecta para la aparición de nuevas colonias: «Las nuevas reinas han nacido y entonces las exploradoras buscan lugares cercanos. Pueden instalarse en un hueco de una ventana o de una persiana si no ven peligro».

El apicultor confirmó que no todos los años son iguales: «Hay temporadas en las que no necesitan tanta renovación o el tiempo es diferente. Eso sí, llevamos tres años con cosechas malas, no producen casi miel». Por último, comentó que en lo que va de mes habrá recibido más de cincuenta avisos, «por lo menos».

Edificios de todo tipo

No en vano, las actuaciones ejecutadas por los bomberos para la retirada de nuevos enjambres en la comarca de la Ribera se han multiplicado en los últimos tiempos. El viernes pasado, actuaron en el exterior de un tercer piso de la calle Sant Bernat de Carlet. El domingo 25 de abril hicieron lo mismo en el Magatzem de Ribera de Carcaixent, un bello edificio modernista protegido en el que se habían instalado varias colonias en la parte más alta.

Dos días antes, efectivos del parque de Alzira retiraron un gran enjambre que se había establecido en el hueco de la persiana de una vivienda de Antella. También se actuó contra una reciente colmena de un inmueble en Algemesí. «Los avisos de este tipo se están multiplicando, pero es algo habitual que suele ocurrir por esta época. Toca equiparse y acudir a cada servicio. En algunos casos se retira el nuevo enjambre y en otros se tapan agujeros o se usan repelentes», comentó ayer uno de los bomberos que ha participado en un reciente dispositivo.

A veces, la mala suerte acarrea desenlaces fatales. Un hombre de 59 años de edad falleció el pasado domingo tras tragarse una abeja mientras circulaba en bicicleta con un grupo de amigos por Polinyà del Xúquer.

Según explicaron fuentes sanitarias, la víctima entró en parada cardiorespiratoria tras ingerir el insecto. Los servicios sanitarios intentaron reanimarlo, pero no pudieron salvarlo. Era dueño de un negocio en Alzira y residía en la población de Algemesí.

El incidente tuvo lugar por la mañana, ya que el CICU recibió el aviso sobre las 11.45 horas, alertando de que a un hombre que iba en bici le había entrado en la boca una abeja y se había atragantado, provocándole insuficiencia respiratoria. El suceso tuvo lugar en la carretera de Algemesí a Albalat, en el término de Polinyà del Xúquer. Hasta el lugar de los hechos se desplazó una unidad de SVB y otra del SAMU, cuyos servicios médicos intentaron diversas maniobras de reanimación.