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Alzira impulsa el canal sin haber resuelto el tapón del barranco

La segunda fase amplía a 50.000 m3 la capacidad de almacenar agua si La Casella impide desaguar

La segunda fase del canal discurrirá en paralelo al Camí dels Pescadors en dirección a la CV-50. | VICENT M. PASTOR

La segunda fase del canal discurrirá en paralelo al Camí dels Pescadors en dirección a la CV-50. | VICENT M. PASTOR

El Ayuntamiento de Alzira iniciará este verano las obras de la segunda fase del Canal de Les Basses tras llegar a un acuerdo con Aguas de Valencia para que asuma el proyecto y financie el importe de 1.376.491 euros en que se han estimado las obras a través de la tarifa de inversiones prevista en la contrata, si bien la construcción de esta infraestructura diseñada para canalizar las escorrentías de las ramblas que han provocado las últimas inundaciones se acometerá sin haber dado una solución al barranco de la Casella, en el que confluyen todos los torrentes de este sector además del Barranc de l’Estret, y cuyas crecidas acaban por impedir que desagüen.

La construcción de este segundo tramo del canal, de 720 metros de longitud, que discurrirá en paralelo y a unos 50 metros de distancia del Camí delsPescadors para interceptar las aguas de los barrancos de Les Estreles, Fosc, Gràcia Maria y de l’Arena, dará mayor rapidez a la evacuación de las escorrentías en dirección al barranco de La Casella y, en el caso de que éste impida su salida, ampliará la capacidad de almacenamiento que pasará de los 30 millones de litros que se pueden acumular en la primera fase, ya operativa, a 50 millones (50.000 m3), según explicó la ingeniera técnica de Obras Públicas, Mariola Sebastián. Superado ese volumen sin poder abrir las compuertas, las aguas desbordarían por la calle Gandia, como ha sucedido tradicionalmente, ya que la intervención no puede alterar el curso de la aguas y generar daños a terceros.

El alcalde de Alzira, Diego Gómez, señaló que la ejecución de esta segunda fase, para la que estimó un plazo de ejecución de ocho o nueve meses, no evitará que el ayuntamiento siga reivindicando la ampliación del tramo final del barranco de La Casella y mejoras en el Barxeta. Gómez recordó que la corporación aprobará la petición de la Federació d’Associacions de Veïns para reclamar al Gobierno que asigne fondos europeos a estas obras y señaló que en unos días el gobierno municipal se reunirá con la CHJ y la delegada del Gobierno para reclamar que consideren estas obrsa una actuación prioritaria en lo presupuestos de la Confederación.

Una fórmula que agiliza el inicio de las obras

El acuerdo con Aguas de Valencia para que financie les obras del canal interceptor a través de la tarifa transitoria de inversiones y el canon variable, una aportación anual que realiza la empresa concesionaria al ayuntamiento por utilizar las redes municipales, garantiza acometer las obras con agilidad y evita además que el ayuntamiento tenga que desembolsar el dinero. Por otra parte, el alcalde indicó que la aportación que había previsto la dirección general del Agua, con la que se mantenían negociaciones para cometer el proyecto, servirá para realizar estudios complementarios que valorarán la construcción de un tanque de tormentas o balsas de laminación. Gómez compareció ayer junto al edil de Servicios Públicos, Fernando Pascual, y la concejal de Urbanismo, Sara Garés, que defendieron que la finalidad última de estas actuaciones es proteger la ciudad de la amenaza que representan los barrancos. Paralelamente, el consistorio ha encargado dos estudios de inundabilidad de la zona a expertos de la UPV.

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