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Sin trabajo por un atasco burocrático

Un camionero de Alzira denuncia la lentitud en Tráfico para canjear un carné paraguayo

Vicante Sanlucas, a las puertas de la oficina de Tráfico. | PERALES IBORRA

Vicante Sanlucas, a las puertas de la oficina de Tráfico. | PERALES IBORRA

Los ritmos de algunos procesos administrativos pueden llevar a la desesperación a más de una persona. Para colmo, la pandemia los ralentiza todavía más. Este escenario se ha convertido en un auténtico calvario para el alzireño Vicente Sanlucas. Hace más de un mes intentó canjear su permiso de conducción, con la especialidad en camiones, en la oficina de Tráfico tras seis años en Paraguay. La cita se eterniza y vive una situación de precariedad total ante la imposibilidad de acceder a ofertas de trabajo.

Obtuvo su permiso hace más de veinte años, prácticamente los que lleva dedicados al transporte. No obstante, su equivalente paraguayo, que convalidó cuando se mudó, ahora no le sirve. «Allí realizaron el trámite el mismo día, aquí parece imposible tenerlo en un periodo de tiempo razonable», explica a Levante-EMV.

Su experiencia con la administración ha sido de todo menos grata. «Llevo más de un mes realizando gestiones. Fui a Tráfico y el personal de seguridad niega la entrada y me dice que realice mi gestión por teléfono. Llamas al 060. Muchas veces te dicen que no te entienden o que no te pueden dar cita, que lo intentes en tres días, pero yo llamaba cada día. He ido más de una vez a la oficina de Alzira y la conversación con el de seguridad, que ya me conoce, es surrealista. Que dónde va, que no puede entrar sin cita… Pero conseguir una es imposible», aduce.

Finalmente, logró una en la oficina de València. «Por lo que me dijeron, tuve suerte y me dieron para el 4 de agosto. Me dijeron que debía llevar una serie de documentos y me pilló sin nada a mano para apuntarlo. Así que fui de nuevo y me dieron un papel sin explicarme nada. Da igual las veces que vayas a pedir información, no hay nadie que parezca dispuesto a ofrecer ayuda. Lo más indignante es que allí apenas están atendiendo personas», argumenta Sanlucas.

Además, teme que el proceso se eternice por un error involuntario ante la falta de información que expone: «Si yo ahora voy el 4 de agosto y me falta un solo papel, ¿qué hago, pedir cita para dentro de cuatro meses? Si el trámite tarda tanto, al menos se debería ofrecer algún tipo de documento temporal que justifique que uno ha activado el proceso y que le permita conducir».

Asimismo, asegura que le ha supuesto un obstáculo para asentarse tras su regreso, ya que no puede acceder ni a un empleo ni a una vivienda. «Tengo ofertas de trabajo, pero no puedo acceder a ellas sin el carné europeo. Esta situación me impide trabajar. Tampoco puedo alquilar una casa, porque no tengo una nómina. Ahora mismo no tengo ni coche ni dinero. Acepto los trabajos que puedo para sacarme treinta o cuarenta euros al día y vivo en un rincón de un local que me ha dejado un amigo, pero él lo utiliza para su negocio. Solo tengo un colchón para dormir. Durante el día si tengo algún trabajo que hacer, lo hago. Sino, me paso el día en la calle, paseando», asevera el alzireño.

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