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Bernardo Pascual | Director de la cátedra Clau-Idea.

«La agricultura puede ser rentable, pero el modelo actual está agotado»

«El cultivo del caqui está en riesgo»

Bernardo Pascual, director de la cátedra, en Alzira. | PERALES IBORRA

Bernardo Pascual, director de la cátedra, en Alzira. | PERALES IBORRA

La primera iniciativa de la cátedra de Innovación e Investigación Clau-Idea ha sido organizar un jornada sobre la sanidad vegetal del caqui. ¿Está en riesgo el cultivo?

Yo diría que sí. Si damos un vistazo a lo que está pasando vemos agricultores que arrancan y queman plantaciones de caqui. Eso quiere decir que la rentabilidad del cultivo no es la que era hace unos años y hay agricultores que vuelven al naranjo, otros abandonan y otros, no digo que todos vengan del caqui, están plantando aguacates.

La mosca blanca, la negrilla, «cotonets», la mancha foliar y la resistencia del hongo a determinados fungicidas. Parece que todas las plagas se han puesto de acuerdo para arruinar el caqui mientras el agricultor tiene cada vez menos herramientas para combatirlas. ¿Cuál es la solución?

Un objetivo de esta jornada es analizar esa realidad y las posibles soluciones a cada uno de los problemas. Para eso vamos a traer especialistas y técnicos de la conselleria y de casas comerciales para unir las dos perspectivas y, a partir de ahí, deben salir soluciones.

Pero la acumulación de tratamientos que ahora precisa el caqui ha cambiado el cultivo por completo en pocos años.

Antes, cuando había poca superficie de cultivo, las plagas eran casi inexistentes. Al extenderse el cultivo también se han expandido las plagas, las enfermedades… Los tratamientos son cada vez menos efectivos y, por tanto, el número de tratamientos tiene que ser mayor. Es normal que al extenderse un cultivo aparezcan problemas fitosanitarios.

Ante las restricciones que impone la Unión Europea, ¿los tratamientos ecológicos o integrados son efectivos?

Eso es lo que vamos a ver. Algunos agricultores están convencidos de que no son efectivos y también hay técnicos que están ensayando con los productos y me dicen que sí son efectivos.

En su presentación en la semana de la economía alertó de un doble fenómeno que discurre en paralelo. Mientras el agricultor abandona las tierras, se está produciendo una concentración y transformación de fincas. La agricultura, por tanto, sigue siendo rentable.

Sí, sí, puede ser rentable en unas condiciones, pero en otras no.

¿El modelo de cultivo propio de Alzira y la Ribera está agotado?

Yo diría que sí por la parcelación tan micro que tenemos. No es preciso ir a superficies tan grandes como las que se pueden encontrar en Andalucía o Murcia, pero con las dimensiones tan pequeñas que tenemos aquí, sí.

¿El agricultor tiene alternativas?

Agruparse de una forma u otra, la producción en común, juntar superficies para hacer una distribución varietal adaptada a las condiciones actuales beneficiaría.

Si se analizan declaraciones de organizaciones agrarias, cooperativas..., la naranja está en crisis, la fruta de verano va a menos de forma acelerada y el caqui no pasa por su mejor momento. Ha hablado del aguacate, ¿se atrevería a señalar un cultivo que pueda ser una alternativa?

No, es complicado. Hace unos años se hablaba en pueblos próximos a Alzira de la granada, en otras zonas como Picassent se ha desarrollado el kiwi, verde y también amarillo. Otros están con el aguacate, unos dicen que será una solución clara mientras hay técnicos que dicen que no irá bien porque es muy sensible a temperaturas elevadas y bajas… es complicado.

La cátedra que Vd. dirige nace con la voluntad de potenciar el sector agrícola y empresarial de la Ribera. ¿Con qué proyectos?

La cátedra tiene una comisión de seguimiento que se ha reunido una vez y planteó esta jornada como forma de iniciar la actividad. Nos centramos en el caqui porque la problemática es más acusada, empezamos por lo más urgente, pero se puede trasladar a los cítricos. La cátedra tiene una finalidad de investigación, formación y de divulgación y transferencia del conocimiento al sector en jornadas como la que celebramos el viernes en Alzira. Pensamos que se tiene que analizar cual es la situación, las distintas causas para poderlas abordar y cuando tengamos claro cuales son los motivos, intentar darles solución con investigación, transferencia… Queremos potenciar la formación creando unas becas de colaboración.

El ayuntamiento y la cooperativa Alzicoop presentaron un proyecto de modernización de regadíos en los tres valles del término, aunque ha tenido una nula aceptación por los agricultores. ¿Cómo valora esta reacción?

Personalmente no creo que haya habido un rechazo, pero con la situación actual es muy difícil. El proyecto plantea construir unas balsas para acumular agua para el riego que también se podrían utilizar en caso de incendio, es muy interesante, pero eso tiene un coste. Habrá subvenciones, ¿pero el agricultor tiene que pagar eso también? El agua es ahora muy cara y es uno de los problemas que hacen inviable la producción en una parte del término de Alzira. El abandono es ya del orden de 20 % de la superficie. No ha cuajado porque tienen que haber subvenciones, pero también tiene un coste. ¿Cómo se paga? Había que firmar un compromiso para 25 años y ¿quién se compromete para 25 años?

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