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Los nonagenarios aumentarán un 71 % en la comarca en quince años

El censo de personas que superan los noventa años pasará de poco más de 3.000 a 5.171

Varias personas mayores pasean por Alzira, en una imagen de archivo. | VICENT M. PASTOR

Varias personas mayores pasean por Alzira, en una imagen de archivo. | VICENT M. PASTOR

Pese a que el estudio desarrollado por el Consell prevé un estancamiento demográfico durante los próximos quince años a nivel comarcal, por municipios la realidad es otra: unos ganarán mientras otros agravarán el problema de despoblación que padecen desde hace años. En concreto, veintiséis localidades perderán vecinos durante el presente lustro.

La estadística realiza una estimación por municipios entre los años 2020 y 2025. En dicho periodo, se prevé que Antella pierda el 10,4 % de sus vecinos. La cifra es menor aunque también precupante en localidades como Beneixida o Llaurí: 8,6 % y 8,2 %, respectivamente. Se trata de poblaciones envejecidas que decrecen tanto por el ciclo natural de la vida como por la huida de los jóvenes a ciudades de mayor tamaño.

No son las únicas que experimentarán descensos pronunciados en dicho periodo. La caída alcanzará el 7,5 % Sellent, mientras que en Càrcer será del 6,5 %. En Cotes se prevé una reducción poblacional del 6,2 %. Gavarda tampoco se escapa de esta realidad, que que el estudio pronostica una caída del 5 %. De los pueblos más pequeños de la comarca, el único que despega es Sant Joanet, ya que posee un censo mucho más joven que el resto.

En el otro lado de la balanza se encuentra Montserrat. La localidad de la Ribera Alta ha crecido durante los últimos años y se espera que mantenga esta tendencia. En concreto, se pevé que el número de vecinos pueda crecer un 9,4 % y sobrepasar los 9.000 en 2025. Benicull es otro de los municipios que experimentará un crecimiento considerable, del 8 % en concreto.

De entre las grandes ciudades de la comarca, la estadística contempla un crecimiento demográfico de Alzira de un 1,5 %, lo que le permitiría rebasar los 45.500 vecinos en 2025. Por contra, Algemesí perderá un 0,74 % de sus habitantes y Carcaixent, el 1 %. La variación será mínima en Cullera, donde se estima que el censo crezca un 0,2 %. Por último, el estudio autonómico también prevé que la población de Sueca caiga casi un 2 % en tan solo cinco años.

Un nuevo estudio realizado por la Conselleria d’Economia Sostenible, Sectors Productius, Comerç i Treball dibuja un estancamiento población en la comarca con un importante incremento de personas nonagenarias en los próximos quince años. La previsión estima que este sector demográfico crecerá más de un 70 % hasta el año 2035.

La memoria incide en lo que otros muchos trabajos estadísticos ya han apuntado en el pasado: un claro envejecimiento de la población. De forma generalizada, se estima que en 2035 el censo comarcal apenas crezca un 0,21 % con respecto al dato de 2020 al pasar de 300.306 a 300.944. Una variación ínfima que se debe al crecimiento que protagonizaría la Ribera Alta. Esta subcomarca aumentará su número de habitantes en un 0,84 % en quince años (de 219.957 a 221.806). Tendencia que es completamente opuesta en la Ribera Baixa, donde se prevé una caída de los padrones del 1,5 %, desde las 80.349 personas en 2020 hasta las 79.138 en 2035.

Ambas comparten, no obstante, un comportamiento similar en lo que respecta al crecimiento de la población de mayor edad. Si se establecen grupos quinquenales (50-54, 55-59, etc.), todos los que superan la franja de cincuenta y cinco años crecerán tanto en la Ribera Alta como en la Baixa. El de mayores proporciones se concentra, precisamente en las dos últimas: de noventa a noventa y cuatro y mayores de noventa y cinco. Esto da como resultado un incremento del 71,3 % de la población nonagenaria de la comarca en tan solo quince años. De las 3.019 que contabiliza el censo en 2020, se pasará a 5.171 en 2035. El incremento más importante se da en el último escalón, ya que se estima que casi se triplique el número de personas con más de 95 años.

Si se excluyen las dos franjas de nonagenarios, el siguiente grupo de edad que experimentará un mayor crecimiento en los próximos tres lustros es el compuesto por personas de entre70 y 74 años, que aumentará un 43,48 %. Un crecimiento parecido al que se producirá en la franja de 65 a 69 años, que se situará en algo más del 40 %.

Un 26 % de mayores de 65

Las previsiones demográficas, por tanto, acentúan una problemática que desde hace años se plantea como uno de los retos más importantes que deberán afrontar los ayuntamientos: ofrecer servicios que garanticen el bienestar de una población con una esperanza de vida mayor. Las necesidades sociosanitarias que requiere un anciano nada tienen que ver con las de un joven de veinte años. De hecho, el citado estudio autonómico estima que para 2035, el 26,77 % de los vecinos de la comarca tendrá 65 años o más. Un porcentaje que en el censo de 2020 es bastante menor, concretamente del 19,45 %.

Hasta veintiséis municipios perderán residentes entre los años 2020 y 2025

La reducción alcanza el 10 % en Antella y el 8 % tanto en Beneixida como en Llaurí

Un 28 % menos de niños de diez a catorce años

Toda moneda tiene dos caras. El envejecimiento de la población va acompañado de un descenso de los sectores más jóvenes. Entre 2020 y 2035, el estudio demográfico autonómico cifra en un 14 % la caída de los niños de cero a cuatro años. Aún mayor es el dato en los siguientes grupos de edad. Se estima que la población de cinco a nueve años disminuirá un 25 % mientras que alcanzará el 28 % en el caso de los niños de diez a catorce años. El decrecimiento se prolonga hasta la siguiente franja de edad, aunque se suaviza considerablemente con respecto al grupo anterior. En concreto, se espera que los habitantes de entre quince y diecinueve años desciendan un 8,3 % con respecto a 2020.

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