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Antella implica a la Guardia Civil para evitar las comidas prohibidas en l’Assut

El ayuntamiento no ha impuesto sanciones pese al goteo de usuarios que acceden al área de picnic

Un grupo de visitantes come en una de las mesas pese a los carteles de prohibición. | PERALES IBORRA

Un grupo de visitantes come en una de las mesas pese a los carteles de prohibición. | PERALES IBORRA

El Ayuntamiento de Antella decidió abrir al baño este verano el paraje de l’Assut gracias a la evolución favorable de la pandemia, aunque cerró al público la zona de picnic para evitar aglomeraciones, unas restricciones que se incumplen casi a diario, como se encarga de denunciar la asociación «Obrim l’Assut» en las redes sociales, lo que ha llevado al gobierno municipal a solicitar ayuda a la Guardia Civil para evitar el comportamiento de aquellos visitantes que ignoran las señalizaciones de prohibición y, esquivando el vallado, hacen uso de las mesas y bancos habilitados en el entorno del paraje.

Las quejas de asociaciones vecinales como «Obrim l’Assut», han llevado al alcalde en funciones, José Antonio Juan, ha reunirse con el brigada de la Guardia Civil de Cárcer para tratar el problema y buscar vías de solución según ha podido saber este periódico. «No se ha llegado al extremo de denunciar las conductas incívicas que vemos en la zona de picnic de l’Assut y esperemos no llegar a ese extremo», declara a Levante-EMV la actual primera autoridad local.

El movimiento ciudadano «Obrim l’Assut» lamenta la falta de policías en el pueblo y reclama una inmediata aplicación de las normas de acceso a la zona protegida así como un mínimo de vigilancia o el establecimiento de un control de capacidad los fines de semana para asegurar que se cumplan todas las normas en el recinto y este pueda volver a la normalidad lo antes posible. «¿No ha habido tiempo para planificar la gestión después de más de un año de pandemia?», critican los vecinos.

Antella cuenta únicamente con tres policías locales en plantilla y, dada la escasez de medios, el alcalde accidental ha recurrido a la Guardia Civil de Cárcer, otro de los pueblos cercanos que disfruta también de la proximidad de esa zona de baño. Según Juan, otra de sus preocupaciones es «el final de curso de los escolares y que pueda haber masificación en l’Assut este verano». Por eso, el ayuntamiento ha instalado más carteles de prohibición en la zona de cara a la campaña veraniega.

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