Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La ocupación hotelera supera el 70% en Cullera pero el alquiler cae al 60%

El registro del cámping se desploma al 36%

Una imagen del paseo marítimo de Cullera, que presenta buenos índices de ocupación, aunque la capacidad de gasto se retrae. | JOAN GIMENO

Una imagen del paseo marítimo de Cullera, que presenta buenos índices de ocupación, aunque la capacidad de gasto se retrae. | JOAN GIMENO

Cullera ha cerrado la primera quincena del mes de julio con más incertitumbre de la esperada en cuanto a la ocupación turística a consecuencia del rebrote de contagios desatado en esas fechas. Las previsiones eran muy halagüeñas, pero la evolución epidemiologica ha dado un vuelco a la realidad. Aunque algunos hoteles han registrado índices considerables, la media del sector se sitúa en torno al 70% mientras que el alquiler de apartamentos se ha retraído más debido a las cancelaciones provocadas por el temor a los contagios.

Se esperaban cifras muy buenas ante las excelentes cifras que presentaba la pandemia durante los meses previos al verano y por el avance del programa de vacunacion. Pero la llegada de la que ya se ha denominado quinta ola, con los jóvenes como protagonistas de la mayoría de los contagios, se ha visto también reflejada en las cifras de ocupación durante la primera quincena de julio y lo que todavía resulta más preocupante en cuanto a las reservas de la segunda quincena y del mes de agosto.

Pese a que los pronósticos auguraban la plena ocupación hotelera antes de iniciarse el mes de julio, al final se ha situado cercana al 70% en líneas generales, aunque ha habido establecimientos hoteleros donde se ha alcanzado el 90%.

Y si en las previsiones se hablaba de una ocupación en las viviendas turísticas próxima al 75%, la realidad es que al final no ha superado el 62%, lo que demuestra el alarmante estado de anulación de las reservas en este tipo de establecimientos, una situación que, por fortuna, no ha venido sucediendo en las reservas hoteleras.

Julio ha sido desde siempre un mes de ocupación importante en el cámping Santa Marta de Cullera, aunque sin llegar a las elevadas cifras que se registran en agosto, pero este año la ocupación no ha superado el 36%, un porcentaje que se sitúa muy por debajo de las cifras habituales en este periodo estival. Por contra, quienes sí que se han defendido bien durante la primera quincena de julio han sido los aparthoteles, que han rozado el 80% de ocupación dejando a hostales y pensiones en cifras próximas al 55%.

Turismo nacional

Si damos un repaso a la procedencia de la ocupación, a pesar de tener una presencia importante de turistas llegados desde países como Francia, Alemania o Inglaterra, y en menor medida de Italia y de Bélgica, hay que decir que la mayor parte de los visitantes procedían del territorio nacional. En este ránking, el principal origen del turismo español han sido las comunidades autónomas de Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León, y Aragón. No menos desdeñables han sido los visitantes valencianos, que han preferido este año pasar sus días de vacaciones sin alejarse mucho del domicilio pensando especialmente en la seguridad que en la primera quincena ofrecía la Comunitat Valenciana.

La hosteleria ve miedo a gastar

Por lo que respecta a la hostelería «se han cumplido prácticamente las previsiones que se venían anunciando, con llenos las noches de los viernes y los sábados, así como en el turno de las comidas de sábados y domingos. Durante los días laborables, la ocupación ha sido muy parecida a la que venía registrándose en periodos anteriores a la pandemia».

Según los hosteleros «se está notando bastante que la gente sigue con miedo a gastar, debido principalmente a la pandemia y la incertidumbre económica que lleva aparejada. Queda claro que los hábitos y las costumbres van variando dependiendo de las temporadas pero sí que se está notando que la gente está regresando a los desayunos así como al tapeo antes de comidas y cenas».

Compartir el artículo

stats