«Me puse el batín, cogí una vara y me encontré al ladrón agazapado en la casa abadía». Es la narración del párroco de Corbera que sorprendió in fraganti a un delincuente que intentaba acceder a la iglesia. Más de un año después de los hechos, la Guardia Civil ha detenido a un hombre de 47 años acusado de robar en siete iglesias, cinco de ellas de La Ribera -Llaurí, Corbera, Riola, Fortaleny y la Barraca d’Aigües Vives-, así como en las de Xeresa y Lloc Nou d’En Fenollet.

En Llaurí los agentes tomaron las huellas dactilares del presunto ladrón en la ventana por la que se descolgó con una manguera. Fue el primer robo, en plena noche del Corpus, el jueves 11 de junio de 2020. La noche siguiente, en la madrugada de sábado al domingo, el acusado eligió la parroquia de los Santos Vicentes de Corbera.

«Escuché ruidos de pisadas en la terraza de mi casa, que está justo al lado de la iglesia. Me puse un batín y cogí una vara de madera. Me lo encontré agazapado en la casa abadía, le chillé advirtiéndole que se fuera por donde había venido», narra el párroco aún con el susto en el cuerpo. En momentos previos, según relata, pensó que era «pura obsesión» suya por lo ocurrido la noche anterior en Llaurí. El instinto no le falló. Gracias a su perspicacia, fotografió al ladrón en su huida por los tejados aledaños a la iglesia. Esas instantáneas las entregó a la Guardia Civil. El sacerdote observó al delincuente una «especial facilidad para descolgarse de los muros».

Repetía un mismo «modus operandi», trepando muros y en las primeras horas de la mañana. Se llevaba el dinero de los buzones de colecta, además de joyas. En la parroquia de Santa Maria la Major de Riola solo revolvió los cajones. «Fue más bien desorden», observa el mosén. La semana siguiente entró en la parroquia de Fortaleny. El párroco sostiene que accedió por el campanario, que se comunica con los tejados de otra vivienda. «Forzaron todas las puertas, en una de ellas había la huella de una suela de zapatos», explica. El eclesiástico cuantifica las pérdidas de la iglesia de Fortaleny en 300 euros: el coste de la reparación de puertas y cerrojos.