El vandalismo protagonizado por menores de edad se extiende este verano en La Ribera con un segundo pueblo que, según fuentes municipales, sufre las acciones de un grupo de adolescentes que causa todo tipo de daños en instalaciones públicas. El asalto al colegio Ausiàs March de Massalavés ha causado indignación en las autoridades y la comunidad educativa. Como ayer adelantó Levante-EMV, el consistorio de Benimuslem estudia recurrir a vigilancia privada ante la proliferación de actos vandálicos, los últimos en la piscina, donde el viernes por la noche defecaron y apenas 24 horas después asaltaron los vestuarios.

La alcaldesa de Massalavés, Puri Noguera, expresó la impotencia que siente al no poder hacer nada y no encontrar solución a este problema. Afirma que pese a no poder demostrar al 100% la autoría del asalto al colegio, señala que «se sabe porque son siempre los mismos y ya hemos intentado hablar pacíficamente con ellos teniendo como única respuesta que ‘tenemos toda la razón y no volverá a pasar’, pero lo siguiente que hacen es peor». Días atrás se colaron en el patio del colegio y realizaron todo tipo de pintadas con unos cubos de pintura que había allí.

Según la alcaldesa, se trata de un grupo de adolescentes que ya ha ocasionado problemas. «Se ha tenido que vallar una de las plazas día y noche porque iban con las motos, hacían peleas de boxeo, lanzaban naranjas a los vecinos y a sus casas...», relata.

El ayuntamiento, más allá de imponer sanciones económicas que penalizan a los padres, pretende si finalmente se confirma la autoría que los jóvenes reparen los daños causados y limpien las pintadas realizadas.