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Beneixida no baja la guardia ni tras medio año sin contagios

La alcaldesa atribuye a la suerte y al comportamiento «ejemplar» de todos los habitantes del pueblo que el contador se haya mantenido a cero desde que se detuvo en dieciséis en febrero

Las tranquilas calles de Beneixida durante la semana pasada. | PERALES IBORRA

Las tranquilas calles de Beneixida durante la semana pasada. | PERALES IBORRA

Beneixida solo ha detectado 16 casos de contagio por coronavirus de entre los más de setecientos habitantes que residen en el municipio. Esto supone que un contagiado del 2,55 % de la población, frente al 25% del máximo contagiado de la Ribera, Càrcer. La cifra se mantiene desde febrero, cuando se notificaron los últimos positivos. Pero en este medio año «no se ha bajado la guardia ni un segundo», según afirma la alcaldesa, Begoña Lluch, quien defiende el comportamiento ejemplar de sus vecinos, que pese a no tener casos covid siguen manteniendo todas las restricciones e indicaciones.

La alcaldesa sitúa en esta responsabilidad individual, junto con el factor suerte, la explicación de la ausencia de casos. Mientras la Ribera afrontaba otra, u otras, olas, en Beneixida se sufrían todas las restricciones derivadas de ellas, pero sin contagios.

La geografía de un pueblo, completamente reconstruido tras la pantanada, sin edificios donde los vecinos puedan coincidir en el ascensor y cuyas viviendas están separadas, contribuye a ese «espacio interpersonal» tan recomendado que en las grandes ciudades no existe. Sin embargo, ni la seguridad del entorno rural, ni la ausencia de positivos ha provocado un efecto llamada producido en otros puntos de España que haya contribuido a la economía. La alcaldesa declara que sus bares están igual que antes de la pandemia.

Fiestas en octubre

Las personas que pueblan las calles de Beneixida van a tener un pequeño «regalo» en forma de fiestas municipales a principios de octubre. Si bien es cierto que otras localidades no las pueden celebrar, estas tampoco han relajado sus limitaciones. El ayuntamiento ha optado por cambiar la cena en la plaza que no respetaba las medidas marcadas por Sanitat. «La comida es para llevar y cada uno se sentará en sus sillas al rededor de la plaza mientras esta alberga un espectáculo», explica Lluch. Además, la programación que incluía orquesta y discomóvil, se ha enfocado a tributos de los que la gente disfrutará sentado. Pese a tener en contador en cero desde febrero, todavía no van a poder celebrar unas fiestas normales y la alcaldesa advierte de la lejanía de la normalidad porque hay que mantenerse alerta.

La edil del pueblo se muestra agradecida por el comportamiento ejemplar desde los más jóvenes, hasta los más mayores, que ha supuesto un descanso para el pueblo. Beneixida también ha sorteado el peligro negacionista de aquellos lugares donde la gente no vive casos de cerca. Begoña Lluch declara que, según sus datos, el plan de vacunación se está llevando a cabo sin ausentismo en los vacunódromos, «todas las personas de las que tengo constancia han ido a vacunarse y contentos por ver el final».

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