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La abundancia de jabalíes causa accidentes y daños agrícolas en Sumacàrcer

Aparecen dos animales atropellados en dos días consecutivos y afloran campos escarbados

Una hembra de grandes dimensiones arrollada. | FERMÍN GARCÍA

La aparición de dos jabalíes atropellados en el entorno de la sierra de Sumacàrcer en dos días consecutivos no solo constata el riesgo de accidente que la proliferación de estos animales representa sino, también, que la población de cerdos salvajes parece crecer sin freno.

Así lo confirman tanto cazadores como agricultores de la zona que, tras las últimas lluvias que han reblandecido la tierra, han encontrado campos completamente escarbados por la acción de esta fauna. La Sociedad de Cazadores de Sumacàcer ha organizado un primer gancho -una pequeña batida en la que pueden participar un máximo de quince escopetas- para el domingo 12 de septiembre en un intento de controlar lo que algunos no dudan en calificar de plaga.

El presidente de los cazadores, Marcos Alós, no duda en señalar que la población de jabalíes se ha «disparado» de forma descontrolada hasta el punto que hasta los campos más próximos al núcleo urbano de Sumacàrcer ya sufren su presencia, en algunos casos a pesar de estar vallados, señala. «Ya no podemos con ellos», lamenta, al tiempo que apunta que la sociedad ha tramitado los permisos necesarios en la conselleria para organizar nuevos ganchos «y ahora en septiembre empezaremos otra vez», según dijo, en el sector conocido como El Replanell, justo arriba del núcleo urbano.

Los jabalíes muertos en la cuneta se han localizado cerca de La Cantina, en el término municipal de Sumacàrcer -una hembra de un tamaño considerable que a buen seguro debió causar daños al vehículo que la arrolló, apuntan agricultores que pudieron comprar las dimensiones del animal- mientras que el segundo es una cría atropellada entre Cotes y Sellent. Alós señala que los atropellos se suelen producir en zonas de paso que los jabalíes utilizan para bajar al río en busca de agua para saciar su sed. «Con el calor quieren estar muy cerca del agua», comenta el presidente de los cazadores, mientras señala que también acuden a los campos en busca de higos.

Se da la circunstancia de que los agricultores de Sumacàrcer alertaron hace ahora un año de que los jabalíes ya no sólo escarbaban entre las raíces o rompían las gomas del goteo en busca de agua, sino que incluso estaban llegando a encaramarse en los árboles para alimentarse de fruta pendiente de recolectar, tanto naranjas como caquis, rompiendo incluso ramas mientras trataban de alcanzar alguna de las piezas más maduras.

Alós apunta que, con las lluvias de esta semana es probable que encuentren el agua que buscan en las montañas y reduzcan los desplazamientos, si bien los agricultores alertan de que al encontrar la tierra mojada tienen más facilidad para escarbar y su huella es muy visible en campos de cultivo.

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