Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La covid frena la Muixeranga

Las danzas y las torres humanas sólo se pudieron ver ayer una sola vez estáticas ante la Verge

La imagen de la patrona de Algemesí, en el interior del «Maremóvil», con el que recorrió ayer numerosas calles del casco urbano. | LEVANTE-EMV

Algemesí se quedó ayer sin materializar una de las exhibiciones folclóricas y religiosas más significativas del territorio valenciano. Los desfiles procesionales dedicados a la Mare de Déu de la Salut muestran las raíces más seculares del alma valenciana. Representan un canto a las emociones más intensas de la cultura autóctona. También son un muestrario de danzas que desata tanto fervor y devoción católica como culto al laicismo identitario. Los bailes sublimes de Els Tornejants, el sonido acompasado de Els Bastonets o los prodigiosos equilibrios de las torres humanas de La Muixeranga no sólo entusiasman a las miles de personas que anclan todos sus sentidos frente los interminables desfiles cada 8 de septiembre, sino que también merecieron en 2011 el reconocimiento de la Unesco al declararla la Festa Patrimonio de la Humanidad. Sin embargo ayer no hubo aglomeraciones. La pandemia mantiene todavía en vilo a las autoridades sanitarias y sólo hubo rituales religiosos al aire libre y una pequeña muestra de las danzas al finalizar la ceremonia vespertina. A cambio, la imagen de la patrona recorrió numerosas calles del municipio para mantener bien viva la llama de la fiesta. Eso sí: viajaba a bordo de un vehículo bautizado como el «Maremóvil». Todas las esperanzas se centran ahora en 2022, el año en que se espera recuperar la normalidad con el sonido de fondo del tabalet i la dolçaina.

Exhibición de la Muixeranga en el Museu de la Festa. | LEVANTE-EMV

A primera hora de la mañana de ayer, los feligreses más devotos regresaron a la Plaça Major para acompañar a la Virgen hasta que subió en el vehículo que la transportó por el centro urbano. Por la tarde hubo Missa Major, también frente a la basílica, y después cada una de los grupos de la procesión mostró sobre el escenario una de las danzas. No hubo más.

Los nostálgicos, en cualquier caso, pueden recurrir a las grabaciones. El lunes por la tarde, en el Museu Valencià de la Festa, se presentó el CD «Música, tradició i patrimoni. La Festa de la Mare de Déu de la Salut d’Algemesí», editado por la Escola Musical de Tabal i Dolçaina de Algemesí. En el mismo recinto puede visitarse la exposición divulgativa «Els gèneres de la música tradicional per a dolçaina i tabalet».

El CD reúne el riquísimo repertorio musical de la Festa, que más adelante se acompañará del libro elaborado por Xavi Richart y Andrés Felici llamado convertirse en una herramienta para la formación de los dolçainers y tabaleters y un referente para futuras investigaciones sobre la música tradicional valenciana.

A pesar de la Covid-19, la Festa de la Mare de Déu de la Salut es un ejemplo del compromiso irrenunciable de Algemesí con su patrimonio. Más de 1.400 vecinos suelen participar en ella. Todos sueñan con regresar en 2022.

Compartir el artículo

stats