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La lluvia torrencial se dispara un 37% en la Ribera en pocas décadas

El incremento de la temperatura y del mar provoca precipitaciones cada vez más intensas en la comarca que pueden causar inundaciones

Formación de nubes sobre la Muntanyeta del Salvador de Alzira con potencialidad de acabar en un fenómeno de precipitaciones torrenciales. | VICENT M. PASTOR

Formación de nubes sobre la Muntanyeta del Salvador de Alzira con potencialidad de acabar en un fenómeno de precipitaciones torrenciales. | VICENT M. PASTOR

Uno de los problemas que más preocupan tanto a políticos y expertos como a los ciudadanos es el cada vez más deteriorado medioambiente. La mutación que experimenta la naturaleza, aglutinada bajo el concepto de cambio climático, afecta a todas la zonas del planeta, con repercusiones distintas en función de las condiciones existentes en cada territorio.

En La Ribera, el cambio climático también está dejando su propia huella. La precipitación máxima anual en veinticuatro horas ha aumentado en las últimas décadas en un 37% en la comarca. Así lo ha confirmado José Ángel Núñez, responsable de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) de la Comunitat Valenciana. La estadística que brindan los fenómenos meteorológicos no deja lugar a dudas.

El jefe regional de climatología de AEMET ha confirmado que este suceso es coherente con los cálculos realizados para otras comarcas y para el promedio de la Comunitat. El hecho, en definitiva, implica que es probable que en las últimas décadas las lluvias intensas se estén desarrollando en episodios más breves y con más torrencialidad, aunque finalmente esto no se traduzca en mayor volumen de precipitación anual o estacional.

La precipitación media anual de La Ribera se ha mantenido aproximadamente estable en los últimos setenta años, en valores próximos a 570 litros por metro cuadrado. El responsable autonómico de AEMET ha remarcado que «esta torrencialidad, en episodios más breves de lluvias flanqueados por otros periodos que a veces de prolongan varios meses sin llover, es una de las consecuencias del cambio climático en la comarca».

Este suceso se debe al incremento temperatura del aire y del mar, que supone una mayor disponibilidad energética en la atmósfera. Cuando tiene lugar una configuración atmosférica adecuada, se producen lluvias más torrenciales, como ocurrió sin ir más lejos, en el temporal de los días 4 y 5 de noviembre del pasado año 2020.

Verano muy cálido

Según los datos proporcionados por AEMET, el verano de 2021, al contrario de lo que pueda parecer, no ha sido el periodo veraniego más caluroso en La Ribera. «Ha sido un verano muy cálido, 0,5 ºC superior al promedio normal, pero ha sido el menos cálido de los últimos cinco», ha apuntado Núñez. También ha señalado que, en la comarca, el verano más cálido fue el de 2003, seguido de los de 2012, 2017, 2015 y 2009.

Durante este verano, solo ha habido una ola de calor, entendiendo ola de calor no sólo como un fenómeno que registra temperaturas muy altas, sino además que se prolonga durante varios días y afecta a una zona extensa del territorio. En La Ribera, los días más calurosos de este periodo estival han sido los días 4, 6 y 12 de agosto, cuando se superaron los 40ºC en la comarca. Una temperatura que ya no es extraña.

En la Comunitat, los veranos han sufrido un incremento de temperatura de casi 1,4ºC desde 1950, lo que propicia un mayor calentamiento del mar al principio del otoño, provocano el aumento de las mencionadas precipitaciones torrenciales.

El reventón cálido deja desplomes térmicos y vendavales

Un reventón cálido es un fenómeno local en el que el aire situado a 4 o 5km de altitud se desploma e impacta junto al suelo, provocando un brusco ascenso de temperatura en pocos minutos, que puede superar los 10ºC, y producir violentas rachas de viento caliente. En la comarca este suceso tuvo lugar durante la tarde del día 15 de agosto, en un reventón cálido que atravesó parte de La Ribera en dirección a La Safor. «Este fenómeno suele producirse en los días más cálidos del verano bajo determinadas condiciones atmosféricas, y se desarrolla en presencia de tormentas secas o de lo que los expertos denominan ondas gravitatorias», informa José Ángel Núñez, responsable de la Agencia Estatal de Metereología en la Comunitat.

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