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Ochenta músicos de la banda de Alzira se niegan a tocar para forzar el cese de la junta

Los intérpretes reclaman unas nuevas elecciones como condición para volver a participar en los conciertos

La banda sinfónica de la Societat Musical de Alzira en un concierto, en una imagen de archivo. | VICENT M. PASTOR

La banda sinfónica de la Societat Musical de Alzira en un concierto, en una imagen de archivo. | VICENT M. PASTOR

La inestabilidad se cronifica en el seno de la Societat Musical de Alzira. Más de ochenta intérpretes, algunos de ellos incluso profesores de la escuela, no volverán a tocar en las bandas. Al menos hasta que la junta directiva dimita y convoque una asamblea para renovar los cargos.

Este supone un nuevo capítulo en un conflicto que parece no tener fin, pues se alarga ya varios meses. Aproximadamente doscientos socios presentaron en julio otras tantas firmas para reclamar un cambio de aires en la dirección de la sociedad al considerar que el ciclo de la actual junta debía concluir. Esta, por su parte, argumentó que algunas de las rúbricas se habían falseado y las desechó. Además, atribuyó el origen de la batalla interna a las reivindicaciones salariales de los profesores. No obstante, ni el presidente, Camilo Mascarell, ni ningún miembro de ésta han realizado ninguna valoración sobre el problema, al menos de forma pública.

Según ha podido saber Levante-EMV, han existido diversos intentos de acercar posturas para poner fin al conflicto, que amenaza seriamente la existencia misma de la sociedad, al menos tal y como se conocía. No hay que olvidar que, desde que se iniciara la batalla, son varios los músicos que se han dado de baja. A estos se suman los que ahora se niegan a participar en en actuaciones oficiales de las bandas: la sinfónica, la orquesta y la agrupación Ibn Jafadja.

Reuniones sin acuerdo

La última de las reuniones acabó, incluso, con alguno de los músicos del sector crítico abandonando la sesión al considerar que no había avance posible. «La directiva se enroca en su postura», apuntan, en lo que es una ruptura sin reconciliación posible.

Al menos es lo que desprende después del último movimiento. Esta misma semana, la sociedad ha recibido un escrito acompañado de más de ochenta firmas (aunque el sentimiento, según aseguran, lo comparten más integrantes) en el que los músicos se plantan y se niegan a participar en ningún acto que no sea la asamblea extraordinaria que reclaman para que se inicie un proceso de renovación. «Sentimos mucho tener llegar a esto, pero no tenemos alternativa», alegan, «para poder ejercer nuestros derechos como socios y músicos».

El documento, dirigido al presidente de la junta, habla de «desconexión total» entre ambas posturas y sostiene que la dirección de la sociedad «no tiene en cuenta ni las opiniones ni las demandas de los músicos». Por su parte, la junta de la sociedad declinó la posibilidad de realizar declaraciones sobre este nuevo episodio del conflicto.

El inicio de clases, en el aire tras los cambios internos en la estructura de la escuela

La crisis de la Societat Musical d’Alzira amenaza, incluso, el inicio de las clases en la escuela. Hace algo más de una semana, la directiva de la entidad cesó de su cargo al director y al jefe de estudios, que formaban parte del sector crítico, «debido a la falta de coordinación, poca transparencia y ninguna confianza por motivos en los que no queremos entrar». Esa fue, al menos, la explicación que la junta dio a los padres en una reunión, el pasado martes. En ella, el nuevo encargado del proyecto educativo, Pepe Grau, reconoció las dificultades que se había encontrado al entrar a su nuevo puesto, sobre todo a la hora de aplicar los cambios que deseaba con el inicio del curso tan próximo. De hecho, el calendario de la conselleria de Cultura lo fecha el próximo miércoles, pero la entidad no puede garantizar que así vaya a ser. Para mayor descontento de los profesores críticos, que acumularían varios meses sin cobrar entre el verano y el retraso, ya que ejercen bajo la figura de fijos discontinuos.

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