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El granizo arrasa un 30 % de la producción de caqui en Carlet

«Hacía tiempo que no se veía algo así»

Caquis acribillados por el granizo en un árbol y hojas agujereadas en un campo de Carlet, ayer. | PERALES IBORRA

El caqui se presume como la principal víctima de la tormenta que el lunes por la tarde descargó sobre la Ribera y que, en el término de Carlet y algunas franjas de municipios lindantes, dejó una intensa granizada. Una primera estimación de los técnicos de la cooperativa agrícola Sant Bernat ha cifrado en un 25 % la superficie del término municipal de Carlet afectada por el pedrisco, lo que se traducirá en una merma de la producción de caqui de entre el 30 y el 33 % sobre una estimación inicial de 42 millones de kilos. Los técnicos también han constatado que el granizo ha afectado a cultivos vinculados a la cooperativa que se encuentran ubicados en Guadassuar y Algemesí y de forma más puntual a algunas zonas de Catadau.

«Hace mucho tiempo que no teníamos en Carlet una situación como ésta», comentó ayer el presidente de la cooperativa, Álvaro Nogués, quien augura que en un gran número de campos «no se recogerá este año ni un solo caqui. Estamos hablando de millones de kilos», incidió.

La afección de las parcelas no es homogénea ya que una de las características de las tormentas es precisamente que presentan una intensidad muy variable, aunque Carlos Monzó, del equipo técnico de la cooperativa, confirmó que hay campos en los que se puede dar por perdida el 100 % de la cosecha mientras que también se han detectado parcelas con daños algo inferiores. Con todo, el técnico advirtió de que el pedrisco también ha afectado a los cítricos, aunque en este caso habrá que esperar algunos días para confirmar el alcance.

Por contra, los impactos del granizo sobre el caqui, una fruta mucho más delicada y vulnerable a estos fenómenos atmosféricos que a las puertas de la campaña de recolección presenta ya un tamaño considerable, eran ya más que apreciables ayer, cuando no habían transcurrido siquiera 24 horas de la granizada. La presencia de hojas en el suelo de algunas parcelas y otras agujeradas en los árboles daba cuenta de la intensidad del pedrisco, algo que confirmaban los numerosos impactos que se podían llegar a contar en algunas piezas de fruta.

La tormenta que el lunes por la tarde cruzó la comarca de la Ribera no dejó grandes cantidades de lluvia -la delegación territorial de Aemet informaba en la mañana de ayer de un acumulado de 34 l/m2 en 24 horas en Castelló o Antella, mientras que la estación de la red Inforatge computaba solo el lunes 23,4 l/m2 en la playa de San Antonio de Cullera-, aunque se caracterizó por momentos por su intensidad y por ir acompañada de abundante aparato eléctrico, especialmente en la costa.

«Como si fuera nieve»

No obstante, tanto en el casco urbano de Carlet como en una amplia franja del término municipal descargó una intensa granizada que también se dejó sentir en el polígono industrial, como daban cuenta en las redes sociales algunas grabaciones.

Álvaro Nogués señaló que en torno a las 20 horas, un trabajador que se encontraba en la cooperativa le advirtió de que el granizo había dejado una capa blanca «como si fuera nieve» y los peores augurios se confirmaron ayer cuando, con la luz del día, los técnicos pudieron revisar la zona afectada.

«Cuando ya ves el daño a simple vista significa que en tres días aparecerá el doble», indicó el presidente de la cooperativa, que no dudaba en señalar que esta primera estimación apunta al «desastre». «Cuando en una parcela se estima el daño en un 70 % prácticamente ya no se coge nada por los elevados costes de seleccionar esa fruta», comentó, mientras señalaba que esa merma de fruta tiene un impacto directo en la economía del municipio, ya que también se perderán de forma proporcional los jornales que la recolección y confección del caqui conllevan.

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