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La franja de 20 a 30 años es la que menos vacunados registra

Las dosis a rezagados se administrarán a partir de ahora en los centros de salud

Una joven recibe la vacuna contra la Covid en el Casal Fester de Alzira a finales del verano. | PERALES IBORRA

La vacunación masiva de la población llega a su fin. Aunque el grueso de la población de la comarca ha acudido sin vacilar a recibir sus dosis para protegerse de la Covid-19, todavía son muchas las personas que no lo han hecho. En concreto, la franja de edad de 20 a 30 años es la que menor porcentaje representa en comparación con el resto.

Según confirmaron ayer a Levante-EMV fuentes sanitarias, la respuesta de la población ha sido, en líneas generales, excelente. El president Ximo Puig cifra ya en un 90 % de la población objetivo vacunada. El porcentaje varía según el departamento de salud y la franja de edad. En el caso de la Ribera, donde todavía no se han facilitado datos concretos, sí se sabe qué segmento de la población es el que, en proporción, cuenta con un mayor rechazo.

Se trata de la franja de veinte a treinta años. Pese a ser la que centró todas las miradas al concentrar una parte considerable de los contagios que se produjeron al comienzo del verano, la respuesta no ha sido tan ejemplar como en otros segmentos. La respuesta inicial fue sorprendente. En Alzira, por ejemplo, se alcanzó el 80 % de forma relativamente rápida, pero no se han alcanzado cifras tan reseñables como en la de doce a diecinueve. Según las mismas fuentes, el porcentaje adolescente es prácticamente perfecto, ya sea por una mayor concienciación o por la preocupación de sus padres.

Tanto la comarca como el resto de población aguarda, ahora, la autorización para vacunar a los niños de seis a once años, siguiente objetivo para incrementar el nivel de inmunidad a la enfermedad.

No obstante, el proceso de vacunación masiva se dará por concluido la próxima semana. Se cerrarán los puntos de referencia habilitados, lo que no quiere decir que se dejen de administrar dosis. A partir de ahora, cualquier persona que no haya recibido las dosis correspondientes, por el motivo que sea, y quiera hacerlo deberá acudir a su centro de salud, donde se le inyectará. Paralelamente, el Departamento de Salud de la Ribera administra durante estos días una tercera dosis de refuerzo en aquellos pacientes con patologías de riesgo en el hospital. Asimismo, se hace lo propio con los usuarios de las residencias de personas mayores.

De este modo, se cierra un nuevo capítulo del serial de la Covid. Hace aproximadamente nueve meses que una nonagenaria de Alberic, Pepica Peris, recibió la primera dosis administrada en la comarca. A finales de mayo, y tras inmunizar a los colectivos establecidos como prioritarios, se abrieron los puntos de vacunación masiva en diversas localidades para dar un avance considerable al proceso. Si se tiene en cuenta en volumen población de la comarca (algo más de 300.000 habitantes), que uno de los tipos de vacuna era monodosis y que hay todavía una franja de personas pendientes de inmunizar, no resulta descabellado cifrar en más de medio millón los pinchazos que se han administrado en la Ribera en nueve meses.

Baja incidencia de contagios

Precisamente, el avance de la vacunación y la recuperación de las rutinas laborales y educativa dejan, en estos momentos, un número de contagios más bien reducido. Los datos actualizados ayer en el portal estadístico de la Conselleria de Sanitat apenas contabilizaban unos noventa casos en los catorce últimos días, lo que significa que la incidencia comarcal se sitúa por debajo de los treinta positivos por cada cien mil habitantes. Es decir, en el segundo umbral de riesgo más bajo. Salvo dos excepciones (Carcaixent y Corbera), el resto de municipios se sitúa en dicho nivel o en el inferior, el de «nueva normalidad».

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