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Tortugas con antena en Cullera

Seis de los reptiles portan un chip en el caparazón para seguir su rastro

Tortugas con antena en Cullera | NOMBRE FEQWIEOTÓGRAFO

Doce de las tortugas bobas que nacieron en la playa de Cullera el pasado año ya nadan en aguas marinas. Los expertos de la Fundación Oceanogràfic soltaron ayer a los animales, que durante todo este tiempo han formado parte del proyecto de crecimiento y reintroducción de especies «Head-Starting». Seis de los reptiles llevarán instalado un emisor satelital que permitirá realizar un seguimiento monitorizado de su trayectoria en plena libertad y un mayor conocimiento sobre su comportamiento en alta mar.

Tortugas con antena en Cullera |

La suelta se realizó en la playa de Cap Blanc de Cullera, en la misma zona en la que se encontró el nido hace un año, y contó con la asistencia del alcalde de la localidad, Jordi Mayor, la concejala de Bienestar Animal, Marta Tur y escolares del municipio.

Tortugas con antena en Cullera |

Cada uno de los centros escolares ha puesto nombre a una de las tortugas, así como el ayuntamiento, que has decidido nombrar a dos de ellas: Esperanza y Blanc. El primero, un estado de ánimo que fácilmente se puede atribuir a este nuevo periodo que se abre, no solo para las tortugas sino para la población que tantos meses ha soportado una pandemia. El segundo, claramente, en referencia al lugar en el que se encontró su nido.

Cullera se despertó el día 29 de julio de 2020 con el hallazgo de una nueva puesta de huevos de una tortuga boba («Caretta caretta») la playa de Cap Blanc. Se trataba de la sexta puesta documentada desde que se tienen registros. El hallazgo se produjo de madrugada, cuando una persona que practicaba la pesca recreativa localizó el nido de la tortuga y, a través de una llamada al Servicio de Emergencias 112, permitió la activación del protocolo de la Xarxa de Varaments de la Comunitat Valenciana -formada por la Consellería de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica, la Universitat de València y la Fundación Oceanográfico-.

Ochenta y cinco huevos

En dicha ocasión, se contabilizaron 85 huevos, de los cuales 17 se trasladaron a incubadoras del Oceanográfico de València. El resto se colocaron en un nido habilitado en una zona de El Saler, a resguardo del contacto de curiosos o peatones accidentales. La tortuga, después de realizar la puesta, volvió al mar con un pequeño dispositivo de geolocalización instalado por la Universitat Politècnica de València.

Mayor subrayó la importancia que tiene la colaboración ciudadana en hallazgos de este tipo, en los que se ven involucradas especies protegidas. Además, lo relacionó con la no menos relevante tarea de proteger el planeta, en la que también incluyó a los niños, allí presentes. Precisamente, los más pequeños participaron de forma activa en este programa de devolución a su hábitat natural.

Implicación escolar

Por su parte, Tur destacó la importancia de que los escolares se hayan implicado tanto en un proyecto ambicioso como el que realiza el consistorio en defensa de los animales y, en este caso en especial, de las tortugas marinas. «Con regreso al mar se cierra un programa especial en el que lo más destacable ha sido la participación de diversos entes, tanto municipales como supramunicipales, y la colaboración de los alumnos y los ciudadanos, que cuentan con una labor esencial como es la de informar a las autoridades sobre hallazgos como el de los nidos de tortugas», manifestó la edil.

De vuelta al mar. Las tortugas bobas halladas hace un año en la playa regresan a su hábitat. 1 El alcalde de Cullera, Jordi Mayor, participó en la suelta.

2 Los escolares de la ciudad presenciaron el retorno de los animales al mar.

3 Vecinos y curiosos inmortalizaron el momento. F

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