Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El fiscal pide 7,5 años de cárcel para el agresor de la quiosquera de Alzira

Hoy será juzgado por un delito de homicidio en grado de tentativa con atenuantes de embriaguez

Policía frente al quiosco, precitando tras la agresión. | LEVANTE-EMV

La Fiscalía solicita una pena de siete años y medio de cárcel para el hombre que agredió a una quiosquera alzireña el pasado 4 de noviembre de 2020. La acusación le atribuye un delito de homicidio en grado de tentativa con atenuantes de embriaguez y alteración psíquica. Hoy será juzgado.

Los hechos sucedieron de madrugada, cuando el individuo atacó con ferocidad a una de las propietarias del negocio, situado en la céntrica Plaça Major de Alzira. El agresor, un varón de 51 años con antecedentes penales, se ensañó tanto con su víctima que aprovechó trozos de cristal de las botellas que rompió en la cabeza de la víctima para provocarle múltiples cortes por el cuello, la cara, los brazos y las piernas. Los gritos de la víctima y el ruido que provocaban las botellas al romperse y esparcirse por el suelo alertaron al vecindario y a la policía.

Una patrulla llegó al quiosco de inmediato y escuchó la angustiosa petición de auxilio de la víctima. Tiraron de la persiana, que se encontraba abierta y un reguero de sangre les llevó hasta la víctima, que permanecía ensangrentada en el suelo y ante ella estaba su agresor. Auxiliaron a la mujer y reclamaron apoyo sanitario urgente ante la gravedad de las heridas. La mujer tuvo que ingresar con urgencia en el hospital para ser atendida en las mejores condiciones.

El hombre, un supuesto conocido de ella, tenía la camiseta llena de sangre y fue detenido el propio interior del establecimiento. Según se supo a posteriori, se trataba de un delincuente con numerosos antecedentes por robo, aunque nunca había mostrado un grado de violencia como el empleado en esta acción.

La propia policía ya le imputó un delito de homicio en grado de tentativa, algo que también consideró la titular del juzgado de instrucción número 1 de Alzira, en funciones de guardia, que un par de días después decretó prisión provisional, comunicada y sin fianza para el detenido debido al ensañamiento mostrado.

Acusación que, asimismo, mantiene la Fiscalía. En su escrito de conclusiones provisionales, sostiente que el acusado, que sufre un trastorno de ansiedad y había consumido alcohol en ese momento, lo que disminuía ligeramente sus capacidades volitivas, golpeó a la víctima en la parte trasera de la cabeza con una botella de cristal y le lanzó otra a continuación. Después, siempre según la versión de la acusación pública, le cogió de la cabeza y se la golpeó varias veces contra un escalón, al tiempo que le clavó en diferentes partes del cuerpo los trozos de cristal de las botellas rotas y trató de asfixiarla con un cojín.

La víctima recibió 70 puntos por las múltiples heridas

El ensañamiento con el que se produjo la agresión fue uno de los aspectos que más sorprendió en su momento, ya que se salía de los patrones habituales en un hurto con violencia, que es lo que podía parecer. Posteriormente se descartó que ese fuera el móvil. El equipo médico que atendió a la víctima en el hospital necesitó setenta grapas y puntos de sutura para curarla, ya que presentaba heridas en diversas partes del cuerpo: el cuello, la cara, los brazos y las piernas.

Compartir el artículo

stats