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La dimisión del director de la escuela empeora la crisis de la banda alzireña

José Grau abandona apenas dos meses después de acceder al cargo Plantea diferencias irreconciliables sobre los objetivos docentes

José Grau, a la derecha, junto al alcalde de Alzira y el edil Fernando Pascual | LEVANTE-EMV

El nada velado ni sutil enfrentamiento que mantienen los dos sectores que dividen hoy a la Societat Musical de Alzira (SMA) se cobró ayer una nueva víctima: el director de la Escuela y Centro Profesional de Música, José Grau. No ha llegado a estar ni dos meses en el cargo. Ha presentado su dimisión irrevocable ante las diferencias de criterio que mantiene con el sector crítico, que ha pasado a controlar la mayoría de la junta directiva, respecto al currículum educativo que ha de aplicarse y los requisitos que deben exigirse al profesorado.

Grau interpreta que las líneas de trabajo y los objetivos de trabajo que impulsa el nuevo grupo dirigente, que ya quedaron de manifiesto durante la asamblea celebrada el pasado domingo, no permitirían mantener la colaboración necesaria entre los directivos de la entidad y prefiere dar un paso atrás para apartarse y permitir que los nuevos dirigentes confeccionen un equipo más integrador. Una vez se aparte, se centrará en su labor docente como profesor de secundaria y en la composición, donde se ha ganado una sólida reputación. Durante años ha colaborado intensamente con la banda, muchas veces de manera desinteresada.

El director de la escuela comunicó a mediodía de ayer su renuncia al todavía presidente, Camilo Mascarell. Su objetivo ha sido aplicar «estrictamente» la normativa laboral y docente a la escuela de la SMA y considera que la interpretación de la ley que plantea la nueva mayoría es diferente a la que él ha puesto en práctica, por lo que ha decidido apartarse para no generar nuevas tensiones internas. Dejará de dirigir el Centro Profesional de Música el próximo lunes, 1 de noviembre.

Las diferencias laborales de la escuela de educandos han sido un foco de conflictos durante años. De ahí surgió la crisis, agravada después con otros factores, que sufre ahora la SM de Alzira.

El presidente también se plantea dejar el cargo

La nueva mayoría que controla la Societat Musical de Alzira solicitó en la asamblea del pasado domingo la dimisión del todavía presidente, Camilo Mascarell y volvió a reclamársela en la noche del lunes durante la primera reunión que mantuvo el renovado equipo directivo. Mascarell también se plantea dejar el cargo, consciente de su posición de debilidad, según han confirmado diversas fuentes a Levante-EMV, aunque pide tiempo para cerrar las cuentas y promover una transición ordenada. La crisis desatada a mediados de año en el seno de la SMA no solo ha causado graves enfrentamientos internos sino que también afectó al calendario de conciertos y actos públicos. Algunas audiciones se suspendieron.

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